Natalie Crichlow, 44 años, falleció esta semana después de que un hombre le rociara gasolina y le prendiera fuego en la casa de su hermano, según informa The Guardian. Su familia, devastada, no da crédito a lo ocurrido.

Crichlow, nacida en Luton (Reino Unido), se encontraba en el interior de la vivienda cuando fue atacada por el asaltante. Estaba cuidando de su hermano, que tiene una discapacidad intelectual, cuando los hechos tuvieron lugar.

Madre de tres hijos, la víctima había superado en dos ocasiones un cáncer. En el momento en el que ocurrió la trágica secuencia, Crichlow se encontraba en una de las habitaciones cuando el asesino acabó con su vida. Sufrió quemaduras en el 75% de su cuerpo.

Aunque pudo ser trasladada al hospital, los médicos no pudieron hacer nada por salvarle la vida. "El asaltante entró en casa, la estranguló y la quemó viva. No entiendo porque ha ocurrido. Estamos en shock", declaró su sobrina. "Es muy injusto que mi tía haya muerto de esta manera después de haber superado todos los contratiempos en su vida. Ella quería sólo quería vivir la vida a su manera", confesó.

Las autoridades informan de que, por el momento, no se ha producido ninguna detención. Por su parte, la familia de Natalie ha puesto en marcha una campaña de crowfunding para poder repatriar su cuerpo y traerlo de vuelta a Reino Unido.