Un menor llamado Sam Connor se ha suicidado acostándose en las vías del tren en Inglaterra a la salida de la escuela cuando se encontraba con otros 50 compañeros. Cuando el tren entró en la estación, y mientras los demás charlaban, Sam le dio su mochila y su móvil a un amigo y se tumbó en las vías sin que el tren pudiera frenar.

El menor no había denunciado que sufriera bullying, pero la escuela católica salesiana de Chertsey, donde estudiaba, va a investigar si se dio un posible caso de acoso por parte de sus compañeros. La madre de un compañero ha afirmado que nunca vio que lo pegaran pero asevera que "sabía" que "sufría bullying".