Sacerdotes
Muere un sacerdote murciano al salvar la vida de un monaguillo que se ahogaba en una playa
Además de Alfonso Avilés, falleció otro sacerdote que también ayudó a salvar la vida del monaguillos.

Publicidad
El sacerdote murciano Alfonso Avilés Pérez, de 60 años, murió el pasado viernes junto a otro sacerdote, Pedro Anzoátegui, mientras salvaban la vida de un monaguillo que se estaba ahogando en una playa en Ecuador, concretamente en la localidad costera de Playas.
Ambos sacerdotes murieron pero salvaron la vida del monaguillo
En el trágico desenlace terminaron falleciendo ambos sacerdotes, los cuales pudieron salvar la vida del monaguillo que ingresó en el mar y que no pudo salir debido a las fuertes corrientes. Todos formaban parte de un grupo que se encontraba de retiro espiritual en Ecuador con motivo de la Cuaresma. Ambos curas murieron al no poder salir del mar.
Los jóvenes estaban de retiro espiritual por la Cuaresma
Todos los jóvenes que acudieron al retiro están fuera de peligro y ya han vuelto a sus hogares, no obstante, el fallecimiento de estos dos sacerdotes ha supuesto un gran golpe para ellos, que presenciaron el momento en primera persona, y para sus respectivas diócesis.
Según la web 'Info Católica', Alfonso Avilés Pérez nació en 1966 en Murcia y después de estudiar filosofía y teología fue ordenado sacerdote en 1990. La parroquia destacó sobre él: "Con más de 30 años de sacerdocio y nueve años de servicio en nuestra parroquia, deja un legado de fe, cercanía y amor por la comunidad". Por otra parte, el P. Pedro Anzoátegui nació en 1982 y fue ordenado el 20 de noviembre de 2010 en la Catedral de Guayaquil, además, sirvió en la parroquia Santa Cruz de Durán, en San Jacinto, acompañando a fieles y monaguillos.
"Padre Alfonso ha cumplido su misión en la Tierra, solo queda agradecer a Dios por todos los momentos que nos dio junto a él. Padre Alfonso fue recibido por Mons. Cristóbal, hermanos sacerdotes y fieles en su hogar: la Parroquia San Alberto Magno. Sus restos serán velados durante toda la noche. ¡Dale Señor el descanso eterno!", escribió la diócesis de Daule (Ecuador) en redes sociales.
"Es difícil dirigir palabras en estos momentos..."
Además, el obispo de Daule, ciudad ecuatoriana donde era párroco, reconoció la dificultad del momento: "Queridos hermanos, creo que me van a entender que no voy a decir muchas palabras porque todos estamos en este impacto, bajo este impacto, y es difícil dirigir las palabras en estos momentos. Pero cuando nuestras palabras humanas no bastan, hay que hacer caso a Dios", dijo en la misa por su alma.
Síguenos en nuestro canal de WhatsApp y no te pierdas la última hora y toda la actualidad en nuestro perfil de Google.
Publicidad








