Decenas de miles de personas comenzaron hoy una nueva manifestación en Hong Kong, la primera desde el asalto al Parlamento del pasado lunes, para continuar exigiendo la retirada definitiva del polémico proyecto de ley de extradición y la dimisión de la jefa del Gobierno local, Carrie Lam.

La marcha recorre el distrito peninsular de Kowloon, una zona comercial donde se congregan numerosos turistas, la mayoría provenientes de la China continental. Se trata de la primera vez que una de estas manifestaciones en protesta contra el proyecto de ley se celebra en esta zona turística y no en la isla de Hong Kong, donde se encuentra el principal distrito financiero.

Los manifestantes, en su mayoría vestidos de negro, llevan carteles con consignas como "Juntos, en pie", "No a la extradición a China" o "Carrie Lam, dimisión". Se prevé que la protesta concluya junto a la estación del tren, que conecta con Pekín y otras ciudades de China. Un dispositivo de cerca de 1.500 policías ha sido desplegado en las instalaciones para prevenir posibles incidentes.

La manifestación es la última de las numerosas protestas realizadas en las últimas semanas para exigir la retirada del polémico proyecto de ley de extradición, que facilitaría la entrega de sospechosos a otras jurisdicciones, entre ellas a la China continental.

Desde el inicio de las manifestaciones, según fuentes del movimiento prodemocrático, han sido arrestadas 71 personas, 15 de ellas tras la irrupción en el Parlamento.