La Comisión Europea ha reconocido que las conversaciones sobre el brexit con el Reino Unido han sido difíciles, después de que el negociador jefe de la Unión Europea para la retirada británica, Michel Barnier, y el ministro británico del ramo, Stephen Barclay, se reunieran en Bruselas.

"Barnier informó a los comisarios de que, si bien las conversaciones tienen lugar en una atmósfera constructiva, las discusiones han sido difíciles. No se ha identificado una solución, en este momento, que sea consistente con el acuerdo de retirada, incluido el protocolo sobre Irlanda e Irlanda del Norte, que como ya saben, no se reabrirá", declaró el portavoz de la CE, Margaritis Schinas.

Por su parte el Gobierno británico está preparando una nueva política arancelaria, con la liberalización de varios sectores, para el caso de que el Reino Unido deje la Unión Europea (UE) sin acuerdo bilateral el próximo 29 de marzo, ha confirmado el ministro de Empresas, Greg Clark. El ministro admitió que los cambios previstos en caso de un 'brexit' duro "tendrán grandes consecuencias para diferentes sectores económicos".

De acuerdo con el canal, la rebaja arancelaria se haría para evitar un fuerte incremento de los precios de ciertas importaciones tras el brexit y para mostrar que la economía del Reino Unido está abierta para los negocios. Otros críticos han señalado que reducir los aranceles de forma unilateral socavará la capacidad de Londres de llegar a acuerdos comerciales con terceros países.