Ultraderecha Alemania

Europa, en alerta ante el avance de la ultraderecha en Alemania

El triunfo de AfD en Sajonia-Anhalt abre la puerta a su primer Gobierno regional y dispara el temor a un cambio de rumbo en la principal potencia europea.

Imagen de Ulrich Siegmund, líder de AfD

Imagen de Ulrich Siegmund, líder de AfD EFE

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Alemania afronta un escenario inédito desde el final de la Segunda Guerra Mundial. La ultraderechista Alternativa para Alemania, AfD, ha conseguido una victoria histórica en Sajonia-Anhalt con el 43,8 % de los votos. Se queda a solo tres escaños de la mayoría absoluta, pero todavía necesita apoyos para poder gobernar. El resultado ha hecho saltar las alarmas dentro y fuera del país y plantea una pregunta que preocupa especialmente en Bruselas: ¿qué ocurriría si la extrema derecha consigue hacerse con el poder en Alemania?

Alemania, una pieza clave para Europa

La preocupación tiene que ver con el peso de Alemania dentro de la Unión Europea. Es la principal economía del continente y uno de los países que tradicionalmente ha marcado el rumbo de las grandes decisiones comunitarias.

Un Gobierno regional de AfD no cambiaría por sí solo la política exterior alemana ni la posición de Berlín en la Unión. Pero supondría romper una barrera política que los grandes partidos alemanes han mantenido durante décadas: la negativa a gobernar junto a la extrema derecha.

El canciller Friedrich Merz ha insistido en que no habrá cooperación con AfD. El problema es que el resultado electoral demuestra que el llamado "cordón sanitario" tiene cada vez más dificultades para contener su crecimiento.

Inmigración, Rusia y Ucrania

El temor europeo también se explica por las posiciones de AfD en asuntos especialmente sensibles. La formación defiende un endurecimiento radical de la política migratoria, con controles fronterizos más estrictos y deportaciones. En política exterior mantiene además una postura mucho más favorable a Rusia que la de los principales partidos alemanes y rechaza continuar con buena parte del apoyo a Ucrania.

Si estas posiciones ganaran influencia en Berlín, podrían afectar directamente a algunos de los principales consensos europeos sobre seguridad, defensa y la guerra de Ucrania.

Europa teme el efecto dominó

Las reacciones muestran hasta qué punto el resultado alemán trasciende sus fronteras. Francia ha calificado la victoria de AfD como un momento grave para Europa y ha advertido del avance de una ola nacionalista. Polonia también ha expresado su preocupación, especialmente por las posiciones de la formación alemana hacia Rusia.

Pero hay otra cara: los partidos populistas y nacionalistas europeos han celebrado el resultado. Matteo Salvini, Santiago Abascal o André Ventura han interpretado la victoria como una señal de que el electorado europeo reclama un cambio político.

El miedo a que Alemania marque el camino

Por eso, lo ocurrido en Sajonia-Anhalt se observa como algo más que una elección regional. AfD ha demostrado que puede convertirse en la primera fuerza política de un territorio alemán y acercarse al poder.

El verdadero temor en Europa no es únicamente quién gobernará Sajonia-Anhalt. Es qué puede suceder después: que la normalización de la ultraderecha en Alemania impulse a formaciones similares en otros países y termine modificando el equilibrio político de la Unión.

Alemania ha sido durante décadas uno de los principales pilares del proyecto europeo. Ahora, Europa observa si ese pilar comienza también a girar hacia la derecha radical.

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