Ucrania

Cuatro años de invasión rusa sobre Ucrania: "Han pasado como un solo minuto (...) Rusia nos ha quitado el futuro"

El 24 de febrero es una fecha que queda marcada en la historia. En Antena 3 Noticias repasamos cuatro años de horror con Tatiana Kolbayenkova.

Aniversario guerra Ucrania

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Con la vista puesta en este 27 de febrero por la reunión prevista entre Ucrania, Rusia y Estados Unidos, este 24 de febrero se cumplen cuatro años marcados por la resiliencia del pueblo ucraniano, a la vez que por su esperanza en alcanzar la paz. El terror de la sinrazón ha provocado el desplazamiento y refugio de más de seis millones de personas en Europa.

España aún despertaba aquel 24 de febrero a las 6:00 horas cuando la guerra veía sus primeras luces. Rusia atacó Ucrania. Desde ese momento, un sinfín de información. Era a eso de las 4:00 horas cuando empezaba todo. Desde la redacción de informativos, contábamos a nuestros espectadores todo lo que ocurría en instantes de máxima tensión.

Era complicado trabajar en algunas situaciones, pues recordemos que Jarcóv había sido atacado y las conexiones en directo se tenían que interrumpir para que los periodistas pudieran resguardarse, puesto que tenían la noticia a escasos metros.

Una revolución de drones

La automatización de la guerra en Ucrania resulta escalofriante, pues es la evolución que puede durar más tiempo, tal y como señala la 'CNN'. A finales de 2023, los drones de ataque llenaron las lagunas en las defensas de infantería y las reservas de artillería de Ucrania.

Ha surgido 'una nueva idea para matar'. Da miedo. A principios de este mes, surgieron informes de que Rusia utiliza drones con sensores de movimiento que vuelan al campo de batalla y esperan a que la infantería los pase antes de detonar.

La guerra sigue

En resumen, el mundo ha cambiado durante estos años, pero lo que no ha cambiado es que la guerra sigue. Ya es la peor en Europa desde la segunda guerra mundial. La invasión rusa de Ucrania cambió el orden mundial. Putin pensó que sería una guerra relámpago, pero se le complicó. Ucrania sigue resistiendo. Los ataques a la capital, la masacre de Bucha, o la destrucción de Mariupol quedarán ya para siempre en nuestra memoria.

En Antena 3 Noticias hemos hablado con Tatiana Kolbayenkova, quien señala que su manera de vivir es "sobreviviendo". De aquellos inicios de la guerra, "lo unico que recuerdo es la sensacion de incapacidad", pues "cuando no tienes nada para defenderte, es una sensación muy particular". "Han pasado cuatro años como un solo minuto porque acostumbramos a vivir solo este día. Rusia, aparte de muchos desastres que ha sembrado en mi país, nos ha quitado el futuro, no podemos hacer planes, vivimos solo este día".

Kolbayenkova explica que "todos los días, cuando nos acostamos, no se sabe a ciencia cierta si te vas a despertar al dia siguiente o no, es una continua película de horror", lamenta.

"En modo supervivencia"

Los datos estremecen. Son miles los muertos entre la población civil, posicionando 2025 como el año con mayor número de asesinatos. La realidad cuatro años más tarde es que, tras las llamas y los bombardeos, millones de personas se ven obligadas a sobrevivir entre desplazamientos, infraestructuras destruidas y un invierno que no da tregua.

"En Ucrania, la guerra afecta a todos los aspectos de la vida. Muchas personas permanecen en modo supervivencia, lo que significa que algunas consecuencias para la salud mental aún no son completamente visibles", señala Jorge Castro Armijo, coordinador de proyectos de Médicos Sin Fronteras en Vinnytsia, al oeste de Ucrania.

Deterioro de la salud mental

Desde que las fuerzas rusas invadieron el país en 2022, la magnitud de la destrucción en Ucrania es enorme y no ha hecho más que aumentar. Según continúa avanzando, la naturaleza de la guerra en primera línea, que incluye artillería, drones y misiles, hace que nada ni nadie se salve.

Además de la devastación material, la más visible, hay otro impacto menos visible que es el del deterioro de la salud mental. Entre 2022 y 2025, los equipos de Médicos Sin Fronteras, por ejemplo, llevaron a cabo más de 55.000 consultas psicológicas.

"La mitad de los pacientes que hemos atendido en el centro de salud mental ha recibido un diagnóstico de trastorno de estrés postraumático o depresión", explica Elena Butta, excoordinadora de Médicos Sin Fronteras en Vínnytsia. "Cuando una proporción tan elevada de la población vive con las secuelas del trauma, se resiente el propio tejido social. No es solo sufrimiento individual: se ven afectadas las relaciones familiares, la capacidad de trabajar y la confianza en el futuro".

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