Masacre en Texas

"Correr, esconderse y pelear": así son los simulacros contra los tiroteos en colegios de Estados Unidos

Después de la masacre en Texas, ahora la pregunta es por qué se tardó una hora y media en abatir al asesino. Repasamos cómo son los simulacros contra esta clase de sucesos.

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Tras la matanza de Uvalde cometida por Salvador Ramos, ya son 27 los ataques con víctimas mortales en colegios de Estados Unidos en 2022, según datos de 'Education Week', una organización que contabiliza los tiroteos. Sin embargo, esta masacre llama especialmente la atención por lo mucho que tardó la policía en llegar hasta el lugar de los hechos.

Los agentes tardaron alrededor de una hora y media desde que recibieron la primera llamada hasta que abatieron al asesino. Salvador Ramos llegó a estar atrincherado durante 40 minutos en un aula con niños, ejecutándolos. ¿Por qué se esperó tanto tiempo? ¿Se podría haber evitado parte de la tragedia?

Así fue el peor tiroteo de la década

El asesino, media hora antes de llegar a la escuela, publicó tres mensajes en Facebook. El primero anunciaba que iba a disparar a su abuela, el segundo lo confirmaba y el tercero decía "voy a disparar contra una escuela primaria". Poco después de esa publicación, una residente de Uvalde subía a esa misma red social un vídeo donde se ve, supuestamente, al asesino entrando en la escuela.

Salvador Ramos entró por una puerta trasera del edificio, dejando una bolsa con munición en el suelo. Luego, tal y como informa Greg Abbott, gobernador de Texas, recorrió dos pasillos y entró en un aula del lado izquierdo que conectaba internamente con otra. Según la abuela de una de las niñas, el asesino dijo "vais a morir todos". La nieta, Mary Joe Garza, intentó llamar a la policía con su móvil desde el aula.

Resulta difícil comprender por qué los cuerpos de seguridad tardaron tanto tiempo en acudir al colegio con toda la información disponible. Más concretamente, la pregunta es cómo pudo el asesino pasar hasta 40 minutos metido en esa aula y si hubo inoperancia por parte de los agentes.

Con esta tragedia, el debate sobre la posesión de armas ha vuelto a la luz. "Es muy triste que se pueda acceder a las armas como quien va al supermercado a comprar leche", denuncia Ángela, una española que reside en el estado tejano.

El abuelo del asesino asegura que no sabía que su nieto tenía armas y que desconocía sus intenciones. El FBI ha registrado la casa en la que Ramos, que no tenía antecedentes penales, vivía con él y con su abuela. La madre asegura que era un buen chico, algo "solitario y reservado". Hoy, las escuelas de Texas han amanecido con policías en las puertas.

Así son los simulacros contra los tiroteos en los colegios

Desde el año 1999, una matanza en la escuela secundaria de Columbine, se integraron una serie de simulacros para aprender a actuar contra los tiroteos en las escuelas. Una manera de enseñar a los niños a reaccionar ante estas situaciones y reducir los daños todo lo posible. Estos simulacros son distintos en cada centro.

Tras la masacre en Sandy Hook en 2012, en la que un hombre mató a 26 personas, se estableció un denominador común para todas las escuelas en caso de ataque, el 'run, hide, fight' (correr, esconderse y pelear), que fue implementada en la guía del Departamento de Seguridad Nacional.

Este organismo publicó un vídeo en el que, cuando ocurra un ataque de estas características, lo primero que hay que hacer es huir hacia una salida. En caso de no ser posible, hay que esconderse, cogiendo un "objeto afilado o pesado" en caso de no poder ocultarse.

No obstante, encontramos posiciones en contra de estos entrenamientos. Abby Clements, profesora de Sandy Hook, aseguró tras el suceso que un simulacro no habría evitado la tragedia. "Conocíamos las rutas de evacuación y dónde había un punto seguro en el aula donde nadie podía vernos desde afuera. No hay modo de estar preparado para las infinitas maneras en que puede desarrollarse un tiroteo con armas de guerra", afirma.

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