Tras dos días de vuelos cancelados, el Aeropuerto Internacional de Hong Kong ha comenzado a retomar la normalidad, después de que las autoridades aeroportuarias obtuvieran un requerimiento judicial que prohíbe a los manifestantes reunirse fuera de zonas habilitadas para la protesta.

El pulso entre los manifestantes de Hong Kong y las autoridades chinas sube de nivel. La ex colonia británica vive una crisis política sin precedentes y la solución ni se vislumbra.

Las masivas protestas que han bloqueado durante los últimos cinco días el aeropuerto de la ciudad son un ejemplo de ello. Por un lado, la calle grita que dejen a 'Hong Kong ser Hong Kong' en referencia a las libertades que todavía conserva respecto a Pekín. Y por otro, el régimen chino exhibe su fuerza sin pudor.

En los últimos días incluso han enviado a un contingente militar a la frontera con la ex colonia británica para presionar. En definitiva, un pulso que resurge en el peor momento. El 1 de octubre es el 70 aniversario de la fundación de la República Popular de China y nada puede hacerle sombra.