Margaret Burton una mujer de 72 años, ha acusado a la aerolínea TUI de poner en riesgo su seguridad después de que la tripulación de cabina se negara a cambiar de asiento a una mujer de 150 kilos.

Burton viajaba a México junto a su marido para celebrar su 55 aniversario de boda, pero el viaje no comenzó como ella pensaba porque a su lado se sentó una pasajera que pesaba 150 kilos y que ocupaba, según la denunciante, su asiento y un tercio del contiguo.

El hecho de que la pasajera de al lado ocupara parte de su asiento le ocasionó dolores en el cuello, en los brazos y un coágulo en los pulmones.

Burton lamenta que fue incapaz de bajar el reposabrazos del asiento debido al volumen de la pasajera y cuenta que a pesar de que se quejó a la tripulación, estos decidieron no cambiar de sitio a la mujer obesa para no avergonzarla.

La denunciante ha explicado que durante el viaje no pudo bajar la bandeja del asiento porque el estómago de la pasajera se lo impedía.

Ahora, Margaret Burton le pide a la aerolínea que le pida disculpas y que le reembolse el dinero que pagó por el viaje alegando que cuando compró los billetes reservó dos asientos juntos y sin embargo entre su marido y ella estaba la pasajera obesa.