ATENTADOS 11S

25 años después, el ADN sigue buscando a las víctimas del 11S

Cientos de familias continúan esperando una respuesta. Mientras, los laboratorios forenses intentan extraer información genética de unos restos marcados por el fuego y el derrumbe de las Torres Gemelas.

Víctimas 11S

Víctimas 11S EFE

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El 11 de septiembre del año 2001 murieron 2.996 personas a causa de los atentados terroristas. 25 años después, más de 1.000 de ellas siguen sin estar identificadas. La destrucción provocada por el derrumbe de las Torres Gemelas y los incendios posteriores convirtió la recuperación de los restos en uno de los mayores desafíos de la genética forense.

Los dientes y los huesos largos, como el fémur, son algunas de las muestras que ofrecen mayores posibilidades de conservar material genético. A partir de ellas, en los laboratorios, se intenta obtener un perfil de ADN que después se compara con el de familiares directos, principalmente padres o hijos. Y esa coincidencia permite establecer la identidad de una persona con un alto grado de certeza.

El problema es que en el 11S las condiciones fueron especialmente extremas. Los incendios alcanzaron temperaturas superiores a los 1.000 grados, suficientes para destruir por completo el ADN de algunos restos. Por eso, muchas de las muestras recuperadas son diminutas, están fragmentadas o muy deterioradas y eso dificulta mucho su análisis.

La degradación del ADN

Los avances tecnológicos, sin embargo, están permitiendo recuperar información genética de restos que durante años habían resultado imposibles de identificar. En agosto del año 2025, las autoridades de Nueva York anunciaron la identificación de tres nuevas víctimas mediante técnicas mejoradas de secuenciación de ADN. Con ellas, el número de personas identificadas ascendió a 1.653.

LabGenetics es un laboratorio que conoce bien el desafío de trabajar con material biológico degradado. Desde hace años, participa en la identificación genética de víctimas de la Guerra Civil y ha trabajado con restos óseos recuperados décadas después de su muerte. En estos casos, la degradación también supone un reto, aunque en el caso de los atentados del 11S la situación es bastante distinta.

Jorge Puente Prieto, CEO de LabGenetics, asegura que va a ser complicado dar con más víctimas. "Veo poco probable que ya se identifiquen más restos de los que se han identificado hasta ahora", nos ha dicho. Aun así, mientras quede algún resto susceptible de ser analizado y alguna familia esperando una respuesta, el trabajo forense va a continuar. Porque para quienes siguen sin saber qué ocurrió con sus seres queridos, una identificación puede ser la última pieza de una historia que lleva 25 años sin cerrarse.

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