Iglesia y Gobierno
La tensión entra la Iglesia y el Gobierno aumenta tras la respuesta de Argüello y las críticas del Ejecutivo
Nuevo choque entre la Iglesia y el Gobierno. El presidente de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello, ha respondido a la carta enviada por Félix Bolaños y ha defendido que sus palabras no iban dirigidas al Gobierno, sino al Estado. Mientras tanto, varios ministros han elevado el tono de las críticas contra el arzobispo.

Publicidad
Nuevo episodio de tensión entre la Iglesia y el Gobierno. La controversia, que comenzó tras unas declaraciones del presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, ha ido creciendo en las últimas horas con un intercambio de reproches y la entrada en escena de varios miembros del ejecutivo.
El origen de la polémica se encuentra en unas palabras de Argüello que fueron interpretadas como una dura crítica al Gobierno. A raíz de esas declaraciones, el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, respondió mediante una carta en la que expresó su “sorpresa” por las afirmaciones del arzobispo.
En esa misiva, Bolaños planteó una comparación para reprochar el tono empleado por el dirigente eclesiástico. “¿Qué le parecería si un miembro del Gobierno calificase a la Iglesia como ‘banda de agresores sexuales’?”, preguntaba el ministro, en referencia a los casos de abusos sexuales cometidos por miembros de la institución religiosa.
La respuesta no se ha hecho esperar
El arzobispo ha defendido que la Iglesia, en su conjunto, ya ha asumido su responsabilidad por los abusos cometidos hace años por algunas personas pertenecientes a la institución. Al mismo tiempo, ha insistido en que sus declaraciones fueron interpretadas de forma incorrecta, asegurando que su referencia no iba dirigida al Gobierno, sino al Estado.
Lejos de rebajarse la tensión, el enfrentamiento ha sumado nuevos protagonistas dentro del Ejecutivo. La ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, ha cuestionado públicamente la posición del presidente de la Conferencia Episcopal y se ha preguntado si Argüello colabora estrechamente con Vox.
Por su parte, la ministra portavoz, Elma Saiz, ha optado por un tono más moderado, aunque también ha restado relevancia a las declaraciones del arzobispo. Saiz ha afirmado que, “por jerarquía”, el Gobierno prefiere fijarse en los mensajes del Papa León XIV, destacando su respaldo a la política migratoria impulsada por el Ejecutivo.
Las críticas también han llegado desde los ministros de Sumar. El titular de Cultura, Ernest Urtasun, ha lamentado las palabras de Argüello y ha asegurado que “añoran un país que los españoles dejamos atrás hace más de 40 años”, en una alusión al pasado reciente de España y al papel de la Iglesia en la vida pública.
Este nuevo cruce de declaraciones vuelve a evidenciar las diferencias entre el Gobierno y una parte de la jerarquía eclesiástica en cuestiones de marcado carácter político y social. Un enfrentamiento que, lejos de apagarse, ha ido escalando con la intervención de varios ministros y que vuelve a situar las relaciones entre ambas instituciones en el centro del debate público.
Publicidad









