Ya han pasado ocho meses desde que el Gobierno anunció su intención de llevar a cabo la exhumación de Francisco Franco pero, desde entonces, ha habido muchos retrasos en estos planes.

En junio de 2018, el Gobierno buscó un acuerdo con la familia Franco y le dio un plazo para llevarse los restos del dictador. Sin embargo, la familia se opuso, recurrió al Supremo y dijo que si se llevaba los restos del dictador irían a La Almudena.

Como desde el Ejecutivo no querían esta opción, recurrieron a la Iglesia, que se quitó de en medio y exigió un acuerdo con la familia.