Las zonas despobladas de nuestro país han sido una prioridad para el gobierno socialista. Ahora el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska estudiará la propuesta de dar un incentivo económico a los guardias civiles que decidan irse a los cuarteles de pueblos pequeños para repoblar la 'España vacía'. Esta propuesta es una de las medidas de eficiencia planteadas por la consultora Ernst&Young Abogados tras la petición del ministerio de Grande-Marlaska que encargó analizar las retribuciones y tareas de los cuerpos de seguridad (Policía Nacional, Guardia Civil y Mossos) para que la equiparación salarial fuera "total y absoluta".

La consultora ha corroborado que hay puestos de la Guardia Civil "difíciles de cubrir de manera voluntaria" y en los que hay "una alta rotación del personal operativo". Estas plazas son las de las pequeñas localidades donde no hay proximidad con grandes núcleos o fatal de servicios públicos. El documento elaborado hace dos años por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) recogía una medida para luchar contra la despoblación en el medio rural. Un documento que va en línea con la auditora que considera que un complemento por "territorialidad inversa" supondría un incentivo económico "para compensar los destinos en territorios despoblados".

No es el primer concepto retributivo extraordinario que se implantaría en el Cuerpo. En 1980, el Gobierno de Adolfo Suárez aprobó el complemento por 'zona conflictiva' para tener mayor presencia de policías y guardias civiles en País Vasco y Navarra. Un complemento por trabajar en estas provincias donde la banda terrorista ETA llevaba a cabo su actividad.