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FORN REITERA QUE NO PROPICIÓ LA VIOLENCIA

Rull arremete ante Llarena contra la "politización del poder judicial" y Romeva denuncia la "criminalización del independentismo pacífico"

Joaquim Forn ha insistido en que en ningún momento propició la violencia en relación con los hechos investigados y su voluntad de abandonar la política, incluso la municipal, y de acatar la aplicación por el Gobierno del artículo 155 de la Constitución. Josep Rull ha acusado al juez de haber perdido su "prestigio" y de estar actuando en coordinación con el Gobierno central, mientras que Raül Romeva ha denunciado ante el juez la "criminalización" del independentismo por vías pacíficas.

El exconseller de Interior de Cataluña Joaquim Forn, en prisión desde el pasado 2 de noviembre por la causa del proceso soberanista, ha vuelto reiterar al instructor del caso, el magistrado Pablo Llarena, que en ningún momento propició la violencia en relación con los hechos investigados y su voluntad de abandonar la política, incluso la municipal, y de acatar la aplicación por el Gobierno del artículo 155 de la Constitución.

Así lo han señalado fuentes presentes en la declaración indagatoria, a la que Llarena ha citado a Forn para comunicarle su procesamiento por los delitos de rebelión y malversación.

Además de reiterar lo dicho en anteriores comparecencias, y contestando sólo a preguntas de su letrado, el exmandatario ha solicitado una medida menos gravosa que la prisión incondicional para poder preparar su defensa de cara al juicio.

El exconseller de Territorio y Sostenibilidad Josep Rull ha acusado al juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena de haber perdido su "prestigio" y de estar actuando en coordinación con el Gobierno central, han explicado fuentes cercanas a su defensa.

Asimismo, fuentes de la acusación popular que ejerce Vox han informado de que Rull ha criticado la ausencia de división de poderes en España, al manifestar que "el juicio oral será un mero trámite", y ha dejado entrever que la Justicia española se guía por criterios políticos. "No estaríamos aquí juzgados si no hubiéramos ganado las elecciones", ha asegurado en su declaración ante el juez, que ha durado unos cuarenta minutos.

Rull estaba citado desde las diez de la mañana para una declaración indagatoria ante el juez que investiga el proceso soberanista, que le ha comunicado su procesamiento por los delitos de rebelión y malversación de caudales públicos. Según las fuentes consultadas, Rull ha expresado su desacuerdo con las acusaciones que se le imputan y, por ejemplo, ha negado que su decisión de no autorizar que uno de los barcos desplazados para el dispositivo policial del 1-O entrara en el puerto de Palamós (Girona) tuviera motivaciones políticas.

La decisión de no permitir su entrada en el puerto de Palamós, ha argumentado, se tomó por razones "técnicas", debido a las dimensiones del buque y las capacidades del puerto.

En su intervención final, Rull se ha encarado al juez para reprocharle los tres motivos por los que considera que se encuentra en prisión preventiva: porque participó en la elaboración de documentos políticos que sirvieron como base del programa electoral independentista de 2015, porque participó en reuniones en las que se hablaba del proceso soberanista y por no dar permiso para que un buque policial atracara en el puerto de Palamós.

Las tres son razones "sin fundamento", han señalado fuentes próximas a su defensa, ya que ni redactar un documento político, ni el hecho de reunirse, ni denegar por razones "técnicas" un permiso para atracar en un puerto pueden ser considerados delitos.

En su alegato final, Rull ha cuestionado la "imparcialidad" del juez Llarena, a quien ha recriminado su "evolución" en función de los últimos acontecimientos políticos en Cataluña. También ha dado a entender que el juez actúa,a su juicio, en coordinación con el Gobierno y, en este sentido, ha señalado que el ministro de Justicia, Rafael Catalá, ha "anticipado sus decisiones" judiciales en algunas ocasiones, unas predicciones que luego "se han cumplido", por lo que ha ironizado sobre el hecho de que el ministro sea "un oráculo", han indicado fuentes cercanas a la defensa.

Por su parte, el exconseller de Relaciones Internacionales Raül Romeva se ha proclamado "un demócrata" comprometido con la cultura de la paz y ha denunciado ante el juez la "criminalización" del independentismo por vías pacíficas.

Romeva ha comparecido ante el juez, que le ha comunicado los motivos por los que le ha procesado por los delitos de rebelión y malversación, junto a otros exmiembros del Govern, por la hoja de ruta unilateral a la independencia. Según han informado fuentes cercanas a su defensa, el exconseller ha centrado su intervención en desvincular de cualquier expresión de violencia el programa independentista de ERC, partido con el que se presentó a las elecciones del pasado 27 de diciembre, y ha lamentado que, pese a ser legal, ahora se intente criminalizarlo.

En ese sentido, ha apuntado que Cataluña tiene "legitimidad" para ejercer la autodeterminación, un principio que ha dicho que apoya desde posiciones no nacionalistas, por el hecho de ser "un demócrata".

Romeva ha recordado ante el juez su currículum personal, vinculado a la cultura de la paz y la mediación en la resolución de conflictos, y ha asegurado que nunca ha estado ni estará de acuerdo con el uso de la violencia para conseguir fines políticos. Tras reivindicar que en el Parlament se puede discutir cualquier idea política y que los diputados están amparados por la "inviolabilidad", Romeva ha criticado ante Llarena la actuación policial para impedir el referéndum del 1 de octubre, que a su parecer fue "desproporcionada".

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