Caso Kitchen
La esposa de Luis Bárcenas, Rosalía Iglesias, reconoce la existencia de las grabaciones a Rajoy pero admite no haberlas escuchado
Rosalía Iglesias comparece en una sesión clave sobre el presunto espionaje parapolicial.

Publicidad
Rosalía Iglesias comparece este lunes ante el tribunal en el marco del caso Kitchen. Iglesias está citada en calidad de testigo por su relación con Luis Bárcenas, figura central en esta causa. La investigación analiza un supuesto dispositivo organizado desde el Ministerio del Interior durante el Gobierno del Partido Popular para obtener documentación sensible que el extesorero habría acumulado.
Tal y como ha dicho Iglesias, la incorporación de un conductor al entorno personal del matrimonio se produce tras una decisión adoptada dentro del partido, la cual significó la retirada del servicio que hasta ese momento se venía prestando. Ante ese escenario, su marido consideró necesario mantener esa función mediante una persona de su confianza. Una vez Bárcenas entró en prisión preventiva, Sergio Ríos continuó desempeñando funciones similares junto a ella: "Tenía toda la confianza de mi marido. Yo le ofrecí toda mi confianza".
El vínculo de confianza se consolida desde el inicio. "Solamente estuvo exclusivamente de conductor", asegura Rosalía, aunque sus responsabilidades se ampliaron en la práctica. Entre ellas, se incluyeron encargos relacionados con el traslado de documentación, una tarea que, según se expone, se realiza con plena confianza por parte del matrimonio.
Rosalía explicó que "tenía miedo de salir a la calle". Tal y como ha contado, vivió un aislamiento en su vivienda desde donde coordinaba envíos de documentos a despachos profesionales a través de terceros. Durante su intervención, Iglesias ha señalado que en 2013 percibió una situación de seguimiento constante. "Viví aterrorizada, pero lo achaqué a la prensa", ha afirmado. Ha recordado un episodio en su domicilio en el que un individuo accedió a la vivienda. "Cuando entra el mercenario en mi casa, mi pregunta fue decirle quién le había mandado", ha declarado.
Prisión
La esposa del extesorero también ha abordado el periodo de ingreso en prisión preventiva de su marido entre 2013 y 2015. "Los 19 meses de prisión fueron un infierno", ha señalado, en referencia a la estancia en el centro penitenciario de Soto del Real. En su testimonio, ha mencionado los controles a los que era sometido y ha relatado un comentario de un funcionario: "Rosalía, qué ganas tengo de verte aquí dentro".
Según su relato, ese periodo condicionó su vida diaria y su capacidad de movimiento, lo que le llevó a permanecer en gran medida en su domicilio.
En relación con el conductor, Sergio Ríos, Iglesias ha explicado que detectó un cambio en su comportamiento. "Yo noté que conducía de forma más bruca", ha señalado. Además, ha precisado que fue ella quien trasladó su malestar sobre la actitud del empleado, lo que derivó en el fin de la relación profesional.
El procedimiento judicial también sitúa al chófer como investigado por haber facilitado información a una supuesta trama a cambio de pagos procedentes de fondos reservados, en el marco de las pesquisas sobre el entorno de Bárcenas.
La existencia de los audios de Mariano Rajoy
Durante su intervención, ha señalado que su marido le comentó que disponía de audios en los que aparecerían Mariano Rajoy y Javier Arenas. Sin embargo, Iglesias ha precisado que nunca tuvo acceso a ese material. "No las he oído. No soy una persona de preguntar mucho", ha declarado ante el tribunal. Según ha explicado, su marido no le facilitó información sobre la localización de esas grabaciones, en lo que ha interpretado como una decisión orientada a evitar implicarla.
En este sentido, la testigo ha incidido en que desconocía detalles sobre las reuniones o contactos de Bárcenas. "Mi marido en su afán de protegerme, que no sé si ha sido protegerme o desprotegerme, no me contaba si se reunía con fulanito o menganito", ha afirmado.
Asimismo, ha indicado que determinados dispositivos fueron entregados a su defensa letrada. En concreto, ha recordado que el abogado Javier Gómez de Liaño recibió un iPad y uno o dos teléfonos, sin aportar más detalles sobre su contenido.
Durante su comparecencia, Iglesias también ha hecho alusión a un episodio relacionado con otro recluso, identificado como Isidro Sánchez. Sobre este punto, ha limitado su testimonio a la información que, según ha dicho, le trasladó su marido. "Lo único que recuerdo es que mi marido se lo contó y le dijo que no se fiara", ha señalado.
La compareciente ha subrayado que no mantuvo contacto directo con esa persona y ha reconocido limitaciones en su recuerdo. "Yo no tuve ningún trato con él. En mi ánimo siempre he intentado decir la verdad. Pero no puedo decir lo que no sé o lo que no me acuerdo", ha explicado.
También ha insistido en el impacto personal del proceso judicial. "Para mí esto ha sido, no quiero colocarme como víctima, pero ha sido devastador y terrible", ha concluido.
Síguenos en nuestro canal de WhatsApp y no te pierdas la última hora y toda la actualidad en nuestro perfil de Google.
Publicidad









