El colectivo de Autocares Independientes Discrecionales de Madrid, que agrupa a unas 200 empresas del sector se hacen llamar los 'chalecos amarillos' del transporte discrecional. Se han concentrado este jueves para denunciar las consecuencias que está teniendo las medidas relacionadas con Madrid Central. Piden que la zona cuente con paradas en las que se pueda tanto recoger como dejar turistas.

Su protesta ha sido sobre la línea roja que marca el perímetro entre la Calle Atocha y la ronda de Valencia. Han portado piezas de los autocares a los que se les prohíbe realizar su trabajo en el distrito Centro de Madrid.

Defienden la actividad turística y quieren que Madrid transmite la imagen de ciudad acogedora. Ellos dicen que el "Ayuntamiento se empeña en que no puedan realizar su trabajo".