Absentismo laboral

Radiografía del absentismo laboral y las bajas en España

Analizamos los puestos de trabajo en los que más aumenta el absentismo laboral, las CC.AA. en las que más gente falta a su trabajo y los motivos.

Imagen de archivo de una oficina vacía

Imagen de archivo de una oficina vacía Europa Press

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Me duele la cabeza, han operado a mi hermano, me ha dejado mi novio, no me encuentro bien...todas estas razones y muchas otras pueden ser las que un trabajador argumente para no asistir ese día al trabajo. ¿Están justificadas? Eso lo analizaremos a continuación.

Según datos del XV Informe Adecco, el absentismo laboral alcanzó en España su máximo histórico en 2025 situándose en el 7,6% de las horas pactadas. Faltar al trabajo no es algo gratuito. No acudir a tu puesto de trabajo tiene un coste, en concreto Adecco señala que en 2025 esta cantidad fue de 59.109 millones de euros para la economía nacional, una cifra nada desdeñable.

Dicho esto, me parece adecuado dar una definición de absentismo laboral para saber qué meter en este saco y qué no. Absentismo laboral hace referencia a la ausencia de un trabajador de su puesto de trabajo durante el horario laboral. Esta falta puede deberse a una causa justificada o no.

  • Absentismo justificado se da cuando existe una causa reconocida legalmente o pactada con la empresa que explica dicha ausencia. Por ejemplo, una baja médica, una baja por paternidad o maternidad, un permiso por defunción de un familiar, etc.
  • Absentismo no justificado: Aquí se incluyen desde los retrasos continuados no justificados hasta los días en los que no se va a trabajar sin dar ninguna explicación.

El análisis de Adecco vincula el incremento del absentismo laboral con el aumento de las incapacidades laborales. Es decir estas ausencias crecerían no tanto porque los trabajadores le 'echen morro' y no cumplan con sus funciones, sino porque están de baja. En concreto este estudio señala que que entre 1,6 y 1,7 millones de personas faltan a su puesto de trabajo cada día , de los cuales 1,27 con se ausentan con baja médica. Pero, ¿han aumentado tantos las incapacidades temporales para justificar estos números?

Según el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones en 2025 el gasto en subsidios por incapacidad temporal (IT) aumentó un 11,8% respecto al año anterior, hasta alcanzar los 18.413 millones de euros.

Según la estadística de la Seguridad Social correspondiente a 2025, la prevalencia de procesos de incapacidad temporal se sitúa en 55,1 casos por cada 1.000 trabajadores protegidos, lo que equivale a aproximadamente un 5,5% de empleados con una baja activa. Los datos que ha publicado la Seguridad Social señalan también que la duración media de las bajas por incapacidad temporal fue de 42,29 días, un 1,3% menos que en 2024.

Salud mental y burnout

Los sindicatos apuntan también que el aumento de la incapacidad temporal en España también está relacionado, en parte, con el deterioro de los tiempos de respuesta de la sanidad pública. Pero lo cierto es que los números ponen nombre y apellidos a una cuestión fundamental en estas incapacidades temporales y es: salud mental

La salud mental se consolida como uno de los grandes vectores del absentismo, siendo la segunda causa de baja por episodios y la primera por duración media. En los últimos cinco años este tipo de bajas han crecido un 111% y duran entre "dos y cuatro veces más" que otras de carácter físico.

También se observa que se incrementan los casos de 'burnout' como fenómeno de estrés crónico.

Por comunidades autónomas, el País Vasco, Canarias y Cantabria se situaron a la cabeza del absentismo nacional, todas ellas con una tasa media del 9,6%. En el extremo opuesto, Baleares repitió como la Comunidad Autónoma con menor absentismo laboral con una tasa del 6,2%.

Por sectores productivos, la industria se situó a la cabeza en tasa de absentismo con una media del 8,18%, seguida del sector servicios y la construcción. Y es llamativo que por divisiones de actividad, la tasa más elevada se dio en "Actividades postales y de correos" con un 13%. Le siguieron "Servicios de edificios y jardinería" (12,5%) y "Actividades de juego y apuestas" (12,2%).

¿Quién paga las bajas?

Aunque lo más habitual es que sea la empresa quien canalice el pago durante los meses de baja la realidad es que ese dinero sale de la hucha de la Seguridad Social o de la mutua colaboradora. Los tres primeros días de la baja no se cobran y entre los días 4 y 20 y el empleado recibe el 60% de la base reguladora, mientras que a partir del del día 21 se eleva al 75%.

La cobertura real de la nómina depende en gran medida del convenio colectivo, que puede obligar a la empresa a abonar un complemento salarial sobre la prestación pública, hasta acercarse o igualar el sueldo habitual.

En las contingencias profesionales el trabajador percibe el 75% de la base reguladora desde el día siguiente a la baja.

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