CERVEZA

La falta de relevo generacional del campo pone en riesgo a la cerveza fabricada en España

La comarca del Órbigo en León tiene aproximadamente el 90% de las explotaciones de lúpulo, uno de los ingredientes básicos de la cerveza. A los agricultores de la zona cada vez les cuesta más encontrar mano de obra.

La falta de relevo generacional del campo pone en riesgo a la cerveza fabricada en España

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Birra, chela, biela, pola. Son muchos los términos que se utilizan para nombrar a la cerveza en cada país. Prácticamente en todo el mundo se tiene cultura cervecera. Y es que estamos hablando de una de las bebidas más antiguas de la historia.

En el caso de España, es uno de los mayores productores de cerveza de Europa. Únicamente le supera Alemania dentro del continente.

Entre los ingredientes básicos para fabricar cerveza encontramos el agua, la malta de cebada, levadura y el lúpulo. Curiosamente en una pequeña comarca del Órbigo en León se encuentra la mayor parte de las explotaciones de lúpulo de España. Se trata de aproximadamente el 90% de las explotaciones, alrededor de unas 500 hectáreas para producir el conocido como ‘oro verde’. Estas explotaciones han supuesto un verdadero impulso para la economía rural, creando aproximadamente unos 400 empleos.

Nos acercamos a la explotación de Angel Naro y María Jesús Marcos, agricultores con explotaciones de lúpulo. Ellos empezaron la campaña de recogida a finales de agosto. "En esta época trabajamos de sol a sol. Empezamos a las 7:00 de la mañana y terminamos a las 19:00 horas", señala la agricultora.

La pareja tiene más de 30 hectáreas de lúpulo, son de los mayores productores de España. Sin embargo, nos cuentan que el sector pasa por diversas problemáticas. Los costes de producción han aumentado, mientras que el precio de la tonelada de lúpulo se mantiene. "Es que ha subido todo, los fertilizantes, el gasoil, la luz", señala Ángel.

Por otro lado, señalan que la falta de relevo generacional cada vez es un problema más grave. "Hace años éramos aproximadamente 500 agricultores, ahora seremos poco más de 100 o incluso menos. Llevamos unos años en los que nos cuesta mucho encontrar a trabajadores. Nosotros ahora mismo solo tenemos contratados a extranjeros", señala María Jesús.

Y es que la migración está salvando el sector del lúpulo. "Nosotros trabajamos ahora con gente de diversos países. Este año he tenido que trasladarme al sur para conseguir trabajadores y he alquilado una casa para que puedan quedarse ahí", señala Ángel, quien asegura que si el sector sigue así con el tiempo pueden llegar a cerrar muchas de las explotaciones.

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