RUTINA

¿Cómo volver a la rutina del deporte en septiembre?

Regresar de las vacaciones también es una oportunidad para recuperar la actividad física, pero los expertos recomiendan hacerlo de forma progresiva.

¿Cómo volver a la rutina del deporte en septiembre?

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Para muchos, volver a la rutina también involucra retomar el deporte después de dos meses sin ejercitar el cuerpo. Entrenar de nuevo puede ayudar a recuperar la rutina, mejorar el bienestar y afrontar el nuevo curso con más energía. Pero muchos cometen el mismo error y es querer volver directamente al punto en el que se dejó el entrenamiento. Sin embargo, después de un periodo de menor actividad, las condiciones físicas ya no son las mismas y pretender volver a conseguir los mismos objetivos puede generar frustración.

¿Cuál es la manera correcta de volver?

Los expertos recomiendan hacerlo de forma progresiva y sin exigirse recuperar de golpe el nivel anterior. Después de dos meses sin ejercitarse las condiciones físicas ya no son las mismas y es normal necesitar un tiempo de adaptación. Por eso, la mejor opción es empezar poco a poco, con sesiones cortas y una intensidad moderada. Las clases dirigidas pueden ser una buena opción para quienes necesitan recuperar la constancia y contar con una estructura de entrenamiento. También puede resultar más fácil mantener la motivación al entrenar acompañado, ya sea con amigos, familiares o compañeros.

Otro aspecto clave es marcarse objetivos realistas. Intentar recuperar en pocas semanas todo lo perdido durante el verano puede generar cansancio, molestias o abandono. En cambio, establecer pequeñas metas permite avanzar de forma progresiva y convertir el ejercicio en un hábito sostenible.

Beneficios del deporte

El deporte aporta beneficios tanto físicos, como mentales: mejora la condición física, cuida el corazón, ayuda a conciliar mejor el sueño, aumenta la energía y favorece a las relaciones sociales. Por lo tanto, la vuelta al deporte no debería entenderse como una obligación ni como una forma de compensar los excesos del verano. El ejercicio tiene que ser una ayuda para volver a la rutina, no un castigo. Escuchar al cuerpo, respetar los descansos y disfrutar del proceso son elementos tan importantes como la propia actividad física.

Septiembre puede ser, así, un buen momento para empezar de nuevo, pero no necesariamente para empezar al máximo. La clave está en recuperar poco a poco el movimiento, encontrar una actividad que resulte motivadora y construir una rutina que pueda mantenerse durante todo el año.

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