El luchador iraní Navid Afkari

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Lucha

El último mensaje del luchador Navid Afkari antes de ser ejecutado por Irán en la horca

El luchador iraní Navid Afkari dejó un reivindicativo y valiente testimonio antes de morir en la horca en Irán. "Desde hace dos años mi familia y yo nos estamos enfrentando al adversario más cobarde de la historia de la humanidad: la injusticia", aseguraba Navid antes de morir.

Navid Afkari, el luchador iraní ejecutado en la horca por Irán, dejó un valiente y conmovedor testimonio horas antes de morir.

Las presiones internaciones y del deporte no surtieron efecto y no pudieron evitar la ejecución del deportista iraní, acusado del supuesto asesinato de un guardia de seguridad de una compañía de agua.

Navid Afkari, en su mensaje póstumo, asegura que "desde hace dos años mi familia y yo nos estamos enfrentando al adversario más cobarde de la historia de la humanidad: la injusticia".

Mensaje íntegro de Navid Afkari

Estaba a punto de cumplir los 25 años con los bolsillos vacíos y me vi obligado a dejar de lado la lucha libre para ayudar a mantener a mi familia. En la familia en la que crecí, aprendí desde la infancia que el honor y la dignidad de un ser querido como mi madre, tiene prioridad sobre todos mis deseos y aspiraciones personales.

Siempre nos enseñaron a sacrificarnos por nuestros seres queridos, así que conseguí un trabajo y después de seis o siete meses trabajando como obrero, fui arrestado, en septiembre del 2018, y ahora estoy en el corredor de la muerte.

Quiero que todo el mundo sepa que desde que yo era un niño solo deseaba hacer feliz a mi madre con logros internacionales en la lucha libre. ¿Pero qué podía hacer? La fuerza de la rueda del tiempo superó el sudor que derramé en la lucha e hizo llorar a mi madre.

Pero ahora soy feliz porque la misma rueda del tiempo ha vuelto a girar y he aprendido los verdaderos ideales de la humanidad gracias a vosotros, las personas únicas. Estos ideales son mucho más valiosos y superiores para mí que los campeonatos deportivos internacionales de lucha.

Durante los años que luché nunca me enfrenté a un oponente que jugara sucio porque la lucha deportiva es un deporte de honor. Pero desde hace dos años mi familia y yo nos estamos enfrentando al adversario más cobarde de la historia de la humanidad: la injusticia. Y sin duda, si no podemos contar con vuestro apoyo y vuestra ayuda, todos fallaremos.

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