La increíble imagen tuvo lugar en el último rally de clásicos a su paso por Castiglioni dei Pepoli en la Emilia-Romaña italiana.

Se trataba la 43ª edición del Rally RAAB Histórico, durante los días 26 y 27 de julio. En uno de los tramos, los coches pasaban muy cerca de la parroquia de esta pedanía, justo cuando el cura sale a recriminar a los espectadores al grito de "profanadores".

"¡Parad el motor, malditos! ¡Éste es un lugar sagrado, paradlo! ¡Cretinos, deficientes! ¡Paradlo!", gritaba el clérigo.

Además, el célibe traspasó el cordón de seguridad que separaba a los espectadores de los participantes y comisarios en su intento de recriminar a los trabajadores del evento para que parasen el espectáculo automovilístico mientras algún coche competidor pasaba al lado.