Están vivos de milagro tras esta imprudencia que casi les cuesta la vida. Un adulto y un menor de diez años circulaban por un camino durante la segunda etapa del Rally Vuelta de la Manzana que se disputa en Río Negro, Argentina.

El piloto Mauro Debasa apenas pudo hacer nada cuando luchaba por ganar la etapa a bordo de su Renault Clio. El piloto colisionó frontalmente con la motocicleta.

El hombre adulto sufrió una luxación y fractura de cadera, mientras que el niño tuvo una fractura de fémur en una de las piernas. Un auténtico milagro si atendemos a la crudeza de las imágenes.