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EN BARCELONA

Una emocionada Shakira agradece en el Sant Jordi "a esta tierra por haberme dado estos dos hijitos": "Me han hecho muy feliz"

La cantante colombiana Shakira se encuentra de gira con su nuevo disco 'El Dorado' y anoche realizaba la primera de las dos actuaciones que tendrán lugar en Barcelona. La cantante conquistó el Palau Sant Jordi, en un concierto marcado por las constantes alusiones y guiños hacia su compañero, el futbolista Gerard Piqué, a sus dos hijos y a sus padres.

La cantante colombiana Shakira contagiaba el Palau Sant Jordi de la "fiebre amarilla" que lleva a su público a cantar y bailar casi todas las canciones incluidas en su gira "El Dorado Tour", en un concierto al que ha asistido toda su familia.

"Quant de temps! Quina emoció! ¡Os extrañaba muchísimo! ¡Gracias por esperarme!", señalaba al principio del concierto Shakira, que no actuaba en Barcelona desde 2011.

Un concierto marcado por las constantes alusiones y guiños hacia su compañero, el futbolista Gerard Piqué, a sus dos hijos y a sus padres. Era al ver a sus hijos cuando la cantante no podía ocultar su emoción. "Gracias a esta tierra por haberme dado a estos dos hijitos, que me han hecho muy feliz", exclamaba la colombiana hacia el final del concierto. En ese momento, Piqué con sus hijos sentados en su regazo, aparecían en la gran pantalla del escenario, causando el delirio del público barcelonés.

El concierto en el Sant Jordi, que se encontraba prácticamente lleno, y que hoy volverá a abrir sus puertas para una segunda actuación, se ha ajustado al guión de los que ya ha presentado Shakira en otras ciudades españolas, como Barakaldo, A Coruña y Madrid.

Tras calentar motores con "Estoy aquí" y una primera gran lluvia de confeti, Shakira fue desgranando temas como "She Wolf", "Si te vas", "Nada" o "Underneath your clothes", sin dejar de mostrar sus rítmicas contorsiones y movimientos de cadera, demostrando que su maternidad no le ha hecho perder un ápice de sensualidad.

La mayoría de sus fanes, de todas las edades, incluidos niños de corta edad, intentaban imitar, con mayor o menor éxito, la exhibición de meneos y balanceos de la colombiana.

Con "Me enamoré" el pabellón se convertía en un gigantesco karaoke con el público cantando la letra de la canción mostrada por la pantalla del escenario, y en temas como "Inevitable" y "Amarillo" Shakira cogía la guitarra para acompañar a la banda con sus acordes.

El clímax llegaba en la parte final del concierto, con canciones como "Loca" y los temas mundialistas "La La La" y "Waka Waka", que convertían el Sant Jordi en una inmensa pista de baile mientras Shakira ejercía de animadora: "Tots junts!, Més fort!, ¡Arriba todo el mundo!".

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