La gira 'Lux'
Rosalía resucita en su primer concierto en España de 'Lux', una experiencia sensorial y emocional en la que la música, arte y simbolismo se mezclan
Miles de fans han acudido al concierto de la cantante en el Movistar Arena en un concierto con estética religiosa, que encaja perfectamente con el inicio de la Semana Santa

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En plena Semana Santa, Rosalía ha dado comienzo a su esperada gira 'Lux'' en el Movistar Arena de Madrid, marcando así el inicio de su recorrido por España. La cita no era una más: se trataba de su primer concierto en el país. Desde muy temprano, los alrededores del recinto se llenaron de seguidores que se contagiaron de la estética religiosa de la gira. Muchos vestían de blanco con velos, mantillas negras, cruces doradas con un estilismo casi procesional, que encajaba a la perfección con el concepto del tour y el primer día de Semana Santa.
La incertidumbre después del concierto en Milán
La emoción también estaba teñida de cierta incertidumbre. Días antes, en Milán, la artista había tenido que cancelar su actuación debido a una intoxicación alimentaria, lo que generó preocupación entre sus fans. Sin embargo, cualquier duda se disipó en cuanto las luces se apagaron en Madrid. El concierto del lunes no solo se desarrolló sin interrupciones, sino que superó todas las expectativas, consolidando a Rosalía como una de las artistas más innovadoras del panorama actual.
La música clásica presente en cada momento
Desde el primer momento, la cantante brilló con luz propia, desplegando una presencia escénica magnética. Su voz, impecable y llena de matices, envolvió al público en cada interpretación, mientras la puesta en escena rompía con los códigos habituales del pop contemporáneo. Uno de los elementos más sorprendentes fue la incorporación de una orquesta en directo, que aportó una dimensión sinfónica al espectáculo. Gracias a ello, se pudieron escuchar fragmentos de piezas clásicas como 'El lago de los cisnes' o 'La primavera de Vivaldi', integradas de manera orgánica en el repertorio.
El show, estructurado en cuatro actos, ofreció un recorrido emocional y estético a través de más de veinte canciones. Cada bloque tenía su propia identidad, pero todos compartían una fuerte carga simbólica, con referencias constantes a la espiritualidad, la fe y la redención. Rosalía llegó incluso a bailar ballet, mostrando una faceta más delicada y etérea, a su alrededor, los bailarines, vestidos de blanco, parecían figuras angelicales que acompañaban cada movimiento de forma caótica.
Rosalía más cercana que nunca
Más allá del despliegue visual, uno de los momentos más destacados de la noche fue la conexión de la artista con su público. Rosalía mostró aquí su lado más humano y cercano. Entre canción y canción, se dirigió a los asistentes con palabras de agradecimiento, reconociendo el apoyo incondicional que ha recibido a lo largo de su carrera. Hubo instantes especialmente íntimos en los que invitó a los fans a participar activamente cantando junto a ella.
Uno de los elementos más originales del concierto fue la inclusión de un "confesionario", donde sorprendió al público con la aparición de la youtuber 'Soy una pringada' quien compartió una experiencia amorosa turbia en el pasado.
En definitiva, el arranque de 'Lux' en Madrid no ha sido solo un concierto, sino una experiencia sensorial y emocional que mezcla música, arte y simbolismo. Rosalía ha demostrado, una vez más, su capacidad para ir más allá de lo convencional y ofrecer un espectáculo que no solo se escucha, sino que se vive y se siente.
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