La inmensidad del océano frente a los lugares más desérticos de la Tierra parecen mezclarse en esta puesta de sol y esas imágenes pueden verse en las fotografías hechas por los astronautas desde la Estación Espacial Internacional.

Tras meses ahí arriba, Bruce Berry ha decidido recopilar las imágenes captadas por sus compañeros a 400 kilómetros de distancia de la Tierra viajando a 27.000 kilometros por hora.

Desde esa distancia se puede ver el espectacular color esmeralda de las auroras boreales nace en los polos por el rastro de la luz solar.

Además, la recopilación recupera imágenes sobrevolando las ciudades más grandes de la Tierra, que brillan por la contaminación lumínica.