Fundación BBVA

Los premiados de los Premios Fronteras del Conocimiento reivindican la investigación, la colaboración y el valor del conocimiento

Los XVIII Premios Fronteras del Conocimiento de la Fundación BBVA han reconocido a investigadores y creadores cuyas contribuciones están transformando campos tan diversos como la física cuántica, la biomedicina, la economía o la música.

Premiados Fronteras del Conocimiento

Premiados Fronteras del Conocimiento EFE

Publicidad

Los XVIII Premios Fronteras del Conocimiento de la Fundación BBVA han vuelto a reunir a algunas de las figuras más influyentes de la ciencia, la tecnología, las ciencias sociales y la cultura internacional. Los galardones, que reconocen contribuciones capaces de ampliar las fronteras del saber y generar un impacto duradero en la sociedad, dejaron también una colección de reflexiones sobre el papel de la investigación en un mundo marcado por desafíos cada vez más complejos.

Desde la física cuántica hasta las terapias contra el cáncer, pasando por la seguridad digital, el cambio climático o la creación musical, los premiados aprovecharon la ceremonia para reivindicar el valor de la curiosidad científica, la cooperación y el pensamiento crítico.

Ciencias Básicas: la revolución de la "twistrónica"

En la categoría de Ciencias Básicas, Allan MacDonald y Pablo Jarillo-Herrero fueron reconocidos por impulsar la denominada "twistrónica", una línea de investigación que ha abierto nuevas posibilidades en el estudio de los materiales cuánticos. "La twistronica puede ayudarnos a comprender algunos de los problemas más profundos de la física de los materiales cuánticos y tal vez llevarnos a una electrónica mejorada, a tecnologías energéticas más eficientes o a nuevas plataformas para la información cuántica", destacó MacDonald al referirse al potencial de esta disciplina para transformar tanto el conocimiento científico como futuras aplicaciones tecnológicas.

Por su parte, Jarillo-Herrero reivindicó el valor de la investigación fundamental y recordó que "la ciencia básica rara vez tiene aplicaciones inmediatas, pero la historia demuestra que el conocimiento profundo que genera suele llevar a revoluciones tecnológicas transformadoras", con importantes consecuencias sociales y económicas para la humanidad.

Biomedicina: las células CAR-T como "medicamentos vivos"

La investigación biomédica ocupó también un lugar destacado en la ceremonia gracias al reconocimiento a Carl June y Michel Sadelain, pioneros en el desarrollo de las terapias CAR-T, uno de los avances más prometedores en la lucha contra determinados tipos de cáncer. June explicó el carácter revolucionario de estos tratamientos al señalar que "cuando se reintroducen en el paciente, las células CAR-T hacen algo que ningún fármaco químico tradicional puede lograr: viven, se multiplican y permanecen vigilantes como un escudo protector a largo plazo", motivo por el que las definió como un auténtico "medicamento vivo".

Sadelain, por su parte, recordó los orígenes de una investigación que comenzó hace cuatro décadas. "Empecé a imaginar cómo podríamos enseñar a unas células fundamentales de nuestro sistema inmunitario, llamadas células T, a realizar cualquier tarea que les asignáramos, como destruir células cancerosas", explicó al repasar el camino que ha desembocado en una terapia capaz de salvar vidas.

TIC: la investigación abierta que protege la vida digital

La seguridad digital centró buena parte de las intervenciones de Vincent Rijmen y Joan Daemen, premiados en Tecnologías de la Información y la Comunicación por desarrollar el algoritmo de cifrado AES, utilizado actualmente en millones de dispositivos y servicios de todo el mundo. Rijmen destacó que "el progreso en criptología surge de un riguroso proceso de ensayo y error dentro de la comunidad académica", donde cada intento de vulnerar un sistema contribuye a generar nuevos conocimientos y a diseñar herramientas más seguras.

Daemen subrayó el enorme alcance de una tecnología que opera de forma silenciosa en la vida cotidiana. "Gracias a la confianza en nuestro algoritmo, este se utiliza para proteger sitios web, pagos electrónicos, discos duros, teléfonos móviles, hogares inteligentes y muchos otros sistemas de la vida cotidiana", afirmó, antes de definirlo como un triunfo de la investigación abierta al servicio de la seguridad digital.

Cambio Climático: una advertencia basada en la evidencia

Uno de los mensajes más contundentes de la ceremonia llegó desde la categoría de Cambio Climático y Ciencias del Medio Ambiente. "Las observaciones confirman que el cambio climático es real y que está poniendo en muy grave peligro a la civilización y al medio ambiente en general", alertó el galardonado Carl Wunsch durante su intervención. Frente a esta amenaza, defendió la necesidad de seguir documentando y comprendiendo los riesgos para poder desarrollar respuestas eficaces y fundamentadas en la evidencia científica.

Economía: aprender a convivir con la incertidumbre

La reflexión de Charles Manski, distinguido por incorporar la incertidumbre al análisis económico, giró en torno a uno de los grandes desafíos de nuestro tiempo: la toma de decisiones en contextos complejos e inciertos. En este sentido, defendió que "puede producirse un cambio beneficioso si aumenta la conciencia de que una certeza increíble es perjudicial" y reclamó análisis de políticas públicas que reconozcan la complejidad del mundo real y los límites inevitables del conocimiento económico.

Ciencias Sociales: medir el presente para anticipar el futuro

Las Ciencias Sociales estuvieron representadas por René Bautista, en nombre de NORC, y Kathleen Cagney, del Institute for Social Research (ISR), dos instituciones fundamentales en el desarrollo de herramientas de medición social de referencia internacional. Bautista reivindicó la importancia de los datos rigurosos al afirmar que "medir con rigor científico la vida social no solo contribuye al avance de la ciencia, sino que también fomenta la confianza en los datos e impulsa el progreso".

Por su parte, Cagney destacó la capacidad de esta disciplina para anticipar tendencias y fenómenos emergentes. "El poder de unas ciencias sociales rigurosas no consiste simplemente en describir el mundo, sino en predecir y revelar realidades que aún no podemos ver", señaló.

Humanidades: el conocimiento como una construcción colectiva

La categoría de Humanidades puso el foco en la importancia de la colaboración entre disciplinas y en la diversidad de métodos necesarios para generar conocimiento sólido. Durante su discurso, la filósofa premiada Nancy Cartwright recordó que "los logros científicos fiables dependen de la combinación de muchas formas diferentes de conocimiento y metodología" y defendió que los grandes avances científicos, médicos o sociales solo son posibles gracias al trabajo conjunto de numerosos especialistas.

Música y Ópera: excelencia sin barreras

La ceremonia concluyó con una defensa de la diversidad y la igualdad de oportunidades en el ámbito artístico. La compositora surcoreana Unsuk Chin, galardonada en la categoría de Música y Ópera aseguró que "aboga por una vida musical en la que solo importen la calidad y la curiosidad", libre de discriminaciones o privilegios relacionados con la nacionalidad, el género, el aspecto físico o cualquier otra diferencia. Una reivindicación que conectó con el espíritu internacional y abierto que caracteriza a estos premios.

Más allá de la diversidad de disciplinas reconocidas, los discursos de esta edición compartieron un mensaje común: la investigación, la creatividad y el pensamiento crítico siguen siendo las mejores herramientas para comprender el mundo y afrontar los desafíos del futuro.

Publicidad