Premio Nobel

Karl Deisseroth, Peter Hegemann y Georg Nagel ganan el Premio Nobel de Medicina o Fisiología 2026

La Academia conmemora los 125 años desde el primer fallo y por ello han incrementado la dotación del premio un 9% hasta los 12 millones de coronas suecas.

Karl Deisseroth, Peter Hegemann y Georg Nagel

Karl Deisseroth, Peter Hegemann y Georg Nagel Europa Press

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Karl Deisseroth, Peter Hegemann y Georg Nagel son los ganadores del Premio Nobel de Medicina o Fisiología 2026 "por sus descubrimientos sobre los canales iónicos activados por la luz y la optogenética". Un estadounidense y dos alemanes recibirán el galardón que hoy ha anunciado la Asamblea Nobel del Instituto Karolinska de Estocolmo que este año ha incrementado la dotación del premio un 9% hasta los 12 millones de coronas suecas (1,1 millones de euros).

El jurado ha considerado que la optogenética, un método que permite mostrar cómo las células nerviosas dan forma a los recuerdos, los sentimientos y los comportamientos en el cerebro vivo, "han sentado las bases de una nueva era en la neurociencia". Los investigadores han podido revelar los circuitos neuronales que controlan recuerdos, emociones y comportamientos específicos relacionados con trastornos neurológicos y psiquiátricos.

Este método se está utilizando para intentar restaurar la vista en personas con deterioro visual. "La optogenética ha transformado radicalmente nuestra comprensión del cerebro. Cada día surgen nuevos descubrimientos que contribuyen a resolver uno de los grandes misterios de la humanidad: cómo funciona nuestro increíble cerebro", dijo la Asamblea.

A principios de la década de 2000, Hegemann y Nagel descubrieron la canalrodopsina, una proteína de las algas con propiedades únicas en la superficie de la célula. Cuando se ilumina con luz azul, se abre un canal a través de la proteína. A continuación, los iones cargados fluyen hacia el interior de la célula, generando un impulso eléctrico. Hegemann y Nagel descubrieron que, independientemente de la célula en la que introdujeran la proteína, dichas células se volvían sensibles a la luz. Deisseroth, por su parte, transformó la proteína canalrodopsina en un interruptor controlado por la luz para las células nerviosas. Introdujo el gen de la canalrodopsina en neuronas de ratas. Al iluminar las células con luz azul, logró activar una señal nerviosa, avance que se publicó en 2005. Dos años más tarde, consiguió que este interruptor controlado por la luz para las neuronas funcionara en los cerebros de ratones vivos.

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