El hombre era inquilino del complejo de viviendas. La policía se personó en el lugar a raíz de una llamada que alertaba de que un hombre se encontraba paseándose desnudo por la azotea de los bungalows.

En el intento de retenerle, la policía recibió amenazas y el hombre intentó agredirle con una antena parabólica que posteriormente lanzó al suelo desde la azotea.

Finalmente los agentes lograron reducirle tras conversar con él hasta calmarle y llevarle a su apartamento, en donde había dejado los grifos abiertos.

El individuo fue trasladado al Hospital Insular de la capital grancanaria para su evaluación y los bomberos se personaron para verificar el estado del cableado y de la azotea.