El tiempo mejora y en Londres asoma tímido el sol. Las calles son un hervidero de visitantes, hasta un 30% más que el pasado año en estas fechas. Faltan siete días y los turistas se amontonan ya en los lugares que serán escenario de la boda del año. Buckingham acapara la atención de la gran mayoría. Desde aqui partirá el Cortejo Real hasta la abadía de Westminster y aquí regresarán despues de la ceremonia.

Guillermo y Kate estarán escoltados por la caballería real. Ahora dedican todo el tiempo a ensayar y entre bastidores se esfuerzan por sacar más brillo a sus uniformes. Un Guardia real nos cuenta que lo más importante es la seguridad de los príncipes. "Si ellos son felices, nosotros también lo somos", añade.

En internet y hasta en los tickets de transporte publico, la imagen de los novios está por todas partes. El asesor del Metro londinense nos cuenta que han querido participar emitiendo un bono especial con la imagen de la pareja real en una edición limitada.