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SE AMORDAZÓ Y ATÓ LAS MANOS

Simula ser la víctima de un robo para llevarse 360 euros de un restaurante

Un empleado de un bar de una localidad de Valencia se ató y amordazó denunciando un robo con violencia para poder llevarse 360 euros del establecimiento. El detenido ha pasado ya a disposición judicial.

Efectivos de la Guardia Civil han detenido a un hombre, empleado de un restaurante de la localidad valenciana de Pobla de Farnals, que presuntamente se amordazó la boca y se ató las manos para simular un robo con violencia.

En realidad, el hombre había sustraído 360 euros del local y los había escondido en su coche.

La Guardia Civil recibió un aviso por el robo en un restaurante. Una vez conocidos los hechos, agentes de Massamagrell se desplazaron al lugar indicado y se entrevistaron con la supuesta víctima.

La víctima explicó que cuando se disponía a abrir el restaurante, unas personas desconocidas le asaltaron por detrás, amordazándole y atándole las manos con alambres, dejándolo en el patio. Seguidamente, dijo que estas personas se introdujeron en el interior del establecimiento.

Después, la víctima narró que los autores, al dejarle las piernas libres, pudo salir al exterior del establecimiento, siendo liberado de la mordaza y del alambre de las manos por una persona que acudió en su auxilio.

Fruto de las gestiones realizadas por parte de los componentes del Área de Investigación de la Guardia Civil en Massamagrell, comprobaron que el empleado había simulado este robo con violencia tras haber sustraído del establecimiento hostelero la cantidad de 360 euros, que se encontraban ocultos en el interior de su vehículo.

Por todo ello, la Guardia Civil detuvo a J.J.C.M., de 30 años, y de nacionalidad española, como presunto autor de delito de simulación de delito. El detenido pasó a disposición del juzgado de Instrucción número 1 de Massamagrell.

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