
El pequeño de la casa ha entrado en su habitación con un álbum lleno de recuerdos familiares que ha hecho que la doctora baje la guardia por unos minutos.

Llegó el día más temido y las cosas no han salido como Alya esperaba. En el juicio, Cihan ha dejado a todos con la boca abierta al entonar el mea culpa y negarse a firmar, abriendo su corazón delante de todo el tribunal.