Darío tuvo que renunciar a su verdadero amor, Stena, ya que la joven no pertenecía a una familia noble. Navia es su esposa y la joven tiene muy claro que debe obedecerle en todo y hacer de su cabaña el mejor hogar para su esposo. La joven le espera en el lecho, dispuesta a complacerle y con una copiosa cena preparada para él. Pero éste no quiere saber nada de ella, Darío aún mantiene viva la dura imagen de Stena ahorcada y siente que jamás podrá enamorarse de otra mujer. Darío rechaza a la joven que se acerca desnuda para seducirle; "Me han obligado a casarme contigo ni yo te amo ni tu a mi, nunca yaceremos juntos. No te deseo" Navia le asegura que va conseguir hacerle feliz y le confiesa su deseo de formar una familia con él, Darío sentencia con frialdad que eso jamás pasará;"Este matrimonio está maldito y no será más que una farsa hasta que la muerte rompa nuestro compromiso" ¿Será capaz Darío de mantener su matrimonio con Navia? ¿Conseguirá olvidar a Stena y ahcer feliz a Navia? ¿Habrá renunciado al amor para siempre?