Hipólito tenía mucho miedo de contarle a su madre que su adorada nieta debe volver a Sevilla con la familia de Gracia. Su hijo ha tratado de evadir el tema pero Belén ha sido sincera con su abuela y ha terminado contándole la triste noticia a Dolores. Sin embargo, la mujer se ha mostrado de lo más comprensiva con la voluntad de Gracia y sabe que es lo mejor para la pequeña.

Abuela y nieta volverán a verse en Navidad para pasar algo más de tiempo juntas y seguir compartiendo vivencias. La pequeña Belén le ha permitido a su abuela seguir siendo gruñona y parece que ambas se echarán mucho de menos durante este tiempo que estarán separadas. ¡Qué ganas de que vuelvan a verse!