De zanahoria o de espinacas

De zanahoria o de espinacas

La invasión de los coulants salados

El clásico volcán de chocolate cambia de sabor y se pasa al salado. Un libro propone 28 recetas diferentes para reinventar uno de los postres más vistosos del mundo.

Coulants salados
El clásico coulant de chocolate se pasa al salado. | Libros Cúpula

Vamos a ver, ¿qué demonios es un coulant? Pues se trata de un postre creado por el eminente chef francés Michel Bras en 1981 y que consiste en un bizcocho de chocolate relleno a su vez de ese mismo ingrediente fundido. Cuando el comensal corta el bizcocho, se encuentra con un cremoso fluido de chocolate que se extiende por el plato. En España se conoce también como volcán de chocolate y, en los últimos años, se ha hecho un habitual en todo tipo de restaurantes.

De hecho, tal ha sido el abuso de este postre que hemos pasado del "¡¡ahhhh, volcán de chocolate, genial!!!" a un "¿otra vez?, ¿otra vez?, ¿OTRA VEZ?". A su extrema popularidad ha contribuido, sin duda, que pueda congelarse, lo que ha facilitado su inclusión en los menús de los restaurantes de "quinta gama", un concepto que nos fascina y al que dedicaremos un post próximamente.

Volviendo al coulant, era necesaria una reinvención del mismo que lo salvara de esa hoguera popular en la que muchos también quieren ver arder al cupcake -¿será ignífugo el fondant?- y mira por donde que ha sido justamente un periodista francés, Yann Leclerc, el encargado de darle un nuevo sentido a su existencia. Probablemente, con el objetivo de que una de las grandes aportaciones galas al recetario internacional de los últimos años no acabara muriendo de éxito.

En Coulants, 28 originales recetas dulces y saladas (Libros Cúpula, 3,75 euros), Leclerc recopila recetas originales en las que a veces se respeta el concepto original del postre, y en las que a veces no. Porque, vamos a ver, es verdad que en los que llevan corazón de menta, puede surgir un río verde al cortar el bizcocho, pero, ¿alguien se imagina en los de cebolla confitada, que algo mínimamente cremoso pueda surgir de su corazoncito? Pues va a ser que no. Y entonces, ¿qué diferencia a estos coulants de unos minibizcochos salados? Pues poca cosa, la verdad. No obstante, sí que es verdad que hay recetas que, con desparrame o no, son muy reseñables. Hemos seleccionado dos, y las dos saladas, porque lo que sí pensamos es que, entre los dulces el de chocolate es francamente insuperable.

Coulants con calabacín y caviar de berenjenas
Para 8 personas

- 2 calabacines
- 150 gramos de caviar de berenjena
- 3 huevos
- 6 centilitros de leche
- 30 gramos de emmental rallado
- 20 gramos de mantequilla para engrasar
- 160 gramos de harina
- medio sobre de levadura
- 6 centilitros de aceite de girasol
- sal y pimienta

Distribuye el caviar de berenjena en 8 compartimentos de una cubitera (mejor si es de silicona). Introdúcela en el congelador durante 2 horas como mínimo.

Elimina los extremos de los calabacines. Lávalos y, sin pelarlos, rállalos finamente. Bate los huevos con el aceite de girasol. Tamiza por encima la harina y la levadura en forma de lluvia, para que no se formen grumos, y vierte poco a poco la leche; salpimienta. Añade los calabacines rallados y el queso emmental.

Reserva 1 hora en el frigorífico.

Precalienta el horno a 190 grados. Engrasa con mantequilla 8 moldes individuales, rellénalos con la mitad de la masa y coloca un cubito de caviar de berenjena en el centro de cada uno. A continuación, cubre con el resto de la masa hasta dos tercios de la altura de los moldes y hornea durante 25 minutos.

Retira del horno y espera 10 minutos antes de desmoldar los coulants; refrigéralos en el frigorífico hasta el momento de servir.

Coulants de zanahoria al comino con Gouda
Para 8 personas

- 120 gramos de queso Gouda
- 2 zanahorias grandes
- 3 huevos
- 1 yogur natural
- 120 gramos de harina + 20 gramos para los moldes
- 20 gramos de mantequilla para engrasar
- medio sobre de levadura
- media cucharada de comino molido
- media cucharadita de semillas de comino
- sal y pimienta

Pela las zanahorias y rállalas finamente. Bate los huevos y mézclalos con el yogur. Añade las zanahorias ralladas y el comino molido; salpimienta. Tamiza por encima la harina y la levadura en forma de lluvia y mezcla enérgicamente.

Precalienta el horno a 180 grados. Corta el Gouda en 8 dados. Engrasa con mantequilla y enharina 8 moldes individuales, y rellénalos con la mitad de la masa; a continuación, coloca un dado de Gouda en el centro de cada uno.

Cubre con el resto de la masa hasta dos tercios de la altura del molde. Espolvorea los coulants con semillas de comino y hornéalos durante 25 minutos. Retira y deja enfriar durante 3 minutos antes de desmoldar.

Sírvelos con una vinagreta de aceite de oliva y de vinagre balsámico y decorados con unas tiras finas de zanahoria.

Javier Sánchez @srjaviersanchez | Madrid | 04/03/2014

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