Amanda la víctima de estafa inmobiliaria se trasladó de Córdoba a Mallorca para dar comienzo a una nueva vida y todos los sueños que ello conlleva, pero todos se vieron truncados cuando se puso en contacto con el hombre que les iba a alquilar el piso que había encontrado a través de Internet.

Tras firmar el contrato realizó un primer pago de 450€, pero en el momento de entrar a vivir se encontró con que no existía el piso, quedándose ella con sus tres hijos en la calle, sin hogar.

El estafador había extraído las imágenes de un portal inmobiliario. Al momento, Amanda denunció y la policía le aviso de que se trataba de un caso reiterado.

Este jueves, la afectada ha podido mantener un cara a cara en el que el hombre que les ha arruinado la vida y este ha asegurado que no está bien de la cabeza y sollozando desconsolado comentaba: "Yo no tengo dinero, yo no puedo pagar, Amanda lo siento, lo siento".

Las lágrimas y las palabras del timador no afectaron a la perjudicada que mantenía que lo que estaba haciendo era común y ya se lo había hecho en repetidas ocasiones y aprovecho para cotestar: "Así lo arreglamos todo, llorando".

El estafador se defendía manifestando que en cuanto cobrara la paga de la cárcel devolvería todo el dinero.

El caso está a la espera de que se celebre el juicio.