En uno de los chiringuitos de la playa de Barcelona decidieron uno de estos días de calor y baño contar cuántas personas estaban vendiendo cosas en torno suyo. Contaron más de 20. La asociación de servicios en las playas reclama al ayuntamiento una acción urgente ya que incluso la policía urbana no da abasto.

En playa de La Barceloneta venden o alquilan de todo, sombrillas, pareos, refrescos, sangrías, mojitos, donuts, dan masajes, de todo. Por supuesto, son vendedores ilegales, pero el mayor problema es con los alimentos y bebidas, preparados sin ningún control.