El Juzgado Togado Militar número 24, con sede en Málaga, será el encargado de instruir la causa que investiga una supuesta violación grupal el pasado diciembre a una soldado en el acuartelamiento aéreo de Bobadilla (Málaga), tras inhibirse el Juzgado de Instrucción número 1 de Antequera (Málaga).

Esta inhibición se produce después de que la Fiscalía solicitara la declinatoria de jurisdicción debido a que la soldado afectada apuntaba en su última declaración a que todos los presuntos agresores eran compañeros, según han asegurado fuentes judiciales.

El auto, que no es firme, podría ser recurrido por las partes personadas en dicho procedimiento en los próximos días. El Juzgado de Instrucción número 1 de Antequera continúa a la espera del informe de ADN para intentar dirimir los responsables de la violación, según las fuentes.

El pasado febrero, la soldado reconoció ante el titular del Juzgado de Antequera a dos de los soldados que supuestamente la agredieron y otros dos, aunque no con la misma certeza, por lo que hasta el momento se trataría de cuatro presuntos agresores, todos compañeros de la militar.

La presunta violación grupal fue cometida en la madrugada del 11 de diciembre en el mismo acuartelamiento, tras la celebración, en un bar de Bobadilla, de la festividad de la patrona del Ejército del Aire. Según su denuncia, en dicho local sufrió tocamientos que la incomodaron por parte de algunos compañeros y, tras ir al baño, notó un sabor extraño en su cerveza y comenzó a sentirse mal, por lo que se fue al cuartel acompañada por un soldado amigo que la ayudó a ponerse el pijama y acostarse en la cama.

Fue a la mañana siguiente, sin recordar nada, cuando comentó con este amigo su malestar y él le sugirió la posibilidad de que la hubieran drogado y le instó a hacerse un test que dio positivo en barbitúricos. La víctima denunció los hechos a la Policía Nacional, ante la que ha declarado varias veces conforme iba recordando algún detalle -en uno de esos testimonios relató los abusos de septiembre-, una denuncia que llevó a que se abrieran diligencias en el juzgado de Antequera (Málaga).

En el pijama y las medias de la víctima se han hallado restos de semen que se están cotejando con las muestras de ADN recogidas a soldados del cuartel de Bobadilla.