Incendio

El incendio de Vall d'Uixò en Castellón deja más de 7.000 hectáreas quemadas y 16.000 evacuados

Un total de 60.000 personas han sido confinadas en un incendio que todavía no está bajo control.

Imagen del incendio en Vall d'Uixó

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El incendio de Vall d'Uixò en Castellón se ha unido a los acontecidos en Ávila, Madrid y Toledo que han dejado tras de sí una estela de ceniza, campos quemados y miles de personas desalojadas que han perdido sus hogares y un sinfín de enseres materiales.

16.000 evacuados y 7.000 hectáreas quemadas

Las llamas todavía no se han extinguido y hasta el momento se han quemado más de 7.000 hectáreas y el incendio alcanza un perímetro de 67 kilómetros. No obstante, lo más llamativo es que hasta 16.000 personas han sido evacuados en 18 municipios. En su extinción están trabajando un total de 400 efectivos terrestres y 30 aéreos.

Preocupan las rachas de viento

Son las rachas de viento lo que más preocupa de cara a la posibilidad de que se pueda extinguir el incendio en las próximas horas, y es que si este continua o se acentúa podría reactivar algunos focos.

De momento está lejos de estar bajo control, lo que obliga a los autoridades piden extremar la precaución y seguir en todo momento sus indicaciones. Por el momento y dependiendo de la evolución del incendio, se mantiene el confinamiento de 60.000 personas y de las 16.000 evacuadas.

Estas personas se encuentran nerviosas y expectantes ante la incertidumbre de lo que ocurrirá en las próximas horas, muchos de ellos ya llevan tres días en el pabellón municipal de Moncofa, donde tienen las necesidades básicas cubiertas, aunque todos aseguran sentirse "cansados" y con ganas de que el fuego les permita seguir con su vida.

Llamas de más de ocho metros de altura y una auténtica tormenta de fuego que avanza a gran velocidad, así es el incendio que ha llegado a recorrer ocho kilómetros en apenas una hora, e impulsado además por las condiciones extremas. Los bomberos han conseguido limitar su extensión, aunque continúan trabajando para frenar nuevos brotes mediante fuego técnico y evitar que las llamas sigan avanzando.

Más de 16.000 personas continúan desalojadas y muchas de ellas han sido acogidas en pabellones habilitados para la emergencia: "Estaba muy nerviosa, no sabía qué hacer ni qué coger", dice una de las afectadas.

"Es muy triste, la verdad. No esperaba en la vida que pasara esto". En municipios como Betxí, las calles permanecen desiertas, y acompañados por la Policía algunos vecinos han podido regresar a sus viviendas durante unos minutos para recoger lo imprescindible.

"Que a los animales no les falte comida ni agua, a ver si están bien". Desde Onda contemplan con impotencia las columnas de humo que amenazan la Sierra de Espadán. Los equipos de emergencia temen que el viento vuelva a intensificarse durante la tarde, lo que podría provocar nuevos cambios en la dirección del fuego y aumentar la incertidumbre.

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