PUEBLOS EN RIESGO
En España hay más de 1.300 pueblos en riesgo de extinguirse en 50 años
La plataforma Esperanza de Vida advierte que los municipios de menos de 100 habitantes podrían desaparecer.

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Ulagares nació y creció en Castilruiz, un pueblo de Soria. Ella cuenta a Antena 3 Noticias algunos recuerdos de su infancia. "Cuando era pequeña el pueblo estaba lleno de niños, aquí había 3 escuelas. Jugábamos todos los críos por las calles. Ahora es muy diferente", relata.
Señala que hubo una época en la que la población rondaba los 900 habitantes, antes de que ella naciera. "Ahora ya solo seremos unos 80 vecinos habituales", asegura. Pero aunque en Castilruiz se haya perdido en tan solo 50 años más del 80% de la población ella es positiva.
"Al menos no está despoblado y yo creo que hay gente que ha empezado a comprar aquí alguna casa. También han venido a vivir aquí familias extranjeras. Yo creo que el pueblo seguirá creciendo", dice con alegría.
Según la plataforma Esperanza de Vida la longevidad de los pueblos de España se sitúa en los 152 años de media. El problema surge con los municipios de menos de 100 censados, la plataforma señala que estos pueblos podrían desaparecer en tan solo 50 años. En España más de 1300 pueblos tienen menos de 100 habitantes.
En otro pueblo de Valladolid, Gallegos de Hornija, de manera habitual viven aproximadamente 70 personas. Paseamos por sus calles y las vemos prácticamente vacías. Se trata de algo rutinario en el pueblo, así nos lo cuenta Manuel, uno de los vecinos. "Cuando empieza el invierno nos vemos cuatro, esto está prácticamente vacío. Antes teníamos escuela, pero al dejar de haber niño se tuvo que cerrar", afirma.
La despoblación es una problemática que España lleva arrastrando años. En el país ya hay más de 3.000 pueblos deshabitados. Visitamos otro pueblo de menos de 100 habitantes. En este caso, Matalebreras, un pueblo de Soria de 83 personas censadas. Aquí, Eliseo que se encuentra en el parque haciendo sus ejercicios diarios, nos regala un poco de su tiempo para contarnos cómo era el pueblo antes de perder más del 85% de sus vecinos en 50 años.
"Aquí era todo muy bueno, muy familiar, nos ayudábamos los unos a los otros. Éramos una piña. Ahora ya no hay eso, aquí no queda casi gente en invierno. Da pena, pero no creo que muera el pueblo porque tenemos la suerte de estar situados cerca de una carretera con algunos comercios", asegura. Aunque señala que es una tristeza que el pueblo esté en riesgo.
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