Los hechos se produjeron el pasado sábado en un establecimiento hotelero de la provincia de Granada donde trabajaba el ahora detenido. La menor era conocida de este individuo porque acudía con frecuencia al hotel acompañada de sus padres, debido a que existe algún tipo de vínculo entre sus progenitores y este negocio hotelero.

Las alarmas se dispararon cuando este hombre decidió coger dinero de la caja registradora y huir del hotel debido a que, seguramente, intuía que había sido descubierto. De forma paralela, la menor fue sometida a un exhaustivo examen médico en el que se pudo comprobar que había sufrido una agresión sexual y que presuntamente no había sido algo puntual del sábado, sino que la menor habría sufrido otras agresiones sexuales en ocasiones anteriores y en teoría por el mismo individuo que se había dado a la fuga.

El máximo temor, conociendo que se trataba de un ciudadano extranjero, es que huyera a otro país, lo cual dificultaría su detención. Por tanto, se difundieron las características físicas de este individuo. La Guardia Civil estuvo muy atenta a que no huyera por el aeropuerto de Granada, la estación de tren o la de autobuses.

Finalmente, un guardia civil fuera de servicio que circulaba con su vehículo por una calle de la capital granadina se lo cruzó por la noche. La descripción física se correspondía con la de este sujeto y el agente pudo cerciorarse de que se trataba de la misma persona cuando lo llamó y este se dio a la fuga. Tras unos minutos, logró darle alcance y reducirlo, con la suerte de que por la zona había otro guardia civil también fuera de servicio que pudo ayudar a detenerlo.

El hombre se encuentra actualmente detenido en dependencias de la Comandancia de la Guardia Civil en espera de pasar a disposición judicial.