El grupo utilizaba los anuncios de compraventa de vehículos de segunda mano para seleccionar los vehículos de lujo y contactar con los propietarios para ofrecerles ser ellos los intermediarios de la venta del coche alegando que podía venderlo por un precio superior.

Cuando el dueño accedía, la empresa para dar una apariencia de legalidad, realizaba un contrato de compraventa con un pago correspondiente al 15% del valor estipulado y mandaba a través de mensajería instantánea los justificantes bancarios de transferencia, que los propietarios del vehículo no recibían nunca.

Las víctimas alegan que ellos tramitan la compraventa del vehículo con una empresa situada en Rivas Vaciamadrid, que cerró de forma repentina. Los detenidos alegan que debido a una reforma en la empresa habían trasladado la sede a Plasencia (Cáceres), lugar donde vivía uno de los cabecillas de la banda.

Tras identificar a los integrantes de la banda organizada, la guardia civil procedió a la detención de los seis componentes, todos ellos españoles con edades comprendidas entre 27 a 45 años, alguno con antecedentes por delitos contra el patrimonio y que ya han pasado a disposición judicial.

A los detenidos se les imputan delitos de pertenencia a grupo criminal, estafa, usurpación de estado civil, falsedad documental, y apropiación indebida.