Daño ocular
Los daños del eclipse solar pueden tardar días en aparecer: así afectan a nuestros ojos
Aunque el eclipse ya ha llegado a su fin, los oftalmólogos advierten que las lesiones oculares tras el fenómeno pueden producirse entre días y meses después

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El eclipse solar ha sido un acontecimiento para el recuerdo. Más de 300 personas han sido atendidas en once comunidades autónomas, la mayoría por dolencias oculares, tras el eclipse total de Sol. Concretamente, los servicios sanitarios de la Comunidad de Madrid han realizado un total de 101 atenciones médicas relacionadas con el eclipse. Osakidetza ha atendido a 58 personas en todo Euskadi con dolencias oculares con sintomatología leve, 22 de ellas en atención primaria y 36 en hospitalaria. En Murcia han sido 32 las personas que han acudido al médico por problemas oftalmológicos relacionados con el eclipse y en Aragón han atendido a 30 personas por este tema.
Pero, queda la gran pregunta: ¿Qué consecuencias tiene en nuestros ojos? El daño sufrido tras mirar fijamente se denomina retinopatía solar que se trata de una lesión ocular que puede aparecer tras una exposición directa o indirecta a la luz solar. Los oftalmólogos coinciden en que los síntomas de esta patología no aparecen inmediatamente, sino que lo hace entre seis y 48 horas después de la exposición.
Sin embargo, este intervalo no debe interpretarse como un periodo exacto, pues, la Academia Americana de Oftalmología puntualiza que muchas personas empiezan a sentir molestias visuales tras cuatro o seis horas. La retinopatía asociada a los eclipses, en cambio, aparece entre una y cuatro horas después de la exposición.
¿Cómo se produce realmente el daño?
Lo más importante es entender que el daño no da ninguna señal mientras se produce ya que la retina carece de receptores de dolor. La luz se concentra en la mácula, que es la zona central de la retina y la responsable de que podamos leer, reconocer caras y distinguir detalles.
Los síntomas más habituales de una retinopatía causada por un eclipse son: visión borrosa, manchas oscuras o ver un punto ciego en el centro del campo visual, así como tener mayor sensibilidad a la luz, observar cambios en la percepción de los colores y percibir metamorfopsias, esto hace que las líneas rectas las percibamos onduladas o deformadas.
El principal peligro es que se trata de una lesión silenciosa. Nuestro ojo actúa como una lente con una capacidad óptica seis veces mayor que la de una lupa, que concentra la energía solar directamente sobre la retina, por ello no se perciben molestias lo que ocasiona una falsa sensación de seguridad. La falta de prevención resulta muy preocupante en los niños que son más propensos al despiste.
Este problema puede afectar a ambos ojos de manera distinta. Una persona, por ejemplo, puede notar que tiene dificultad para leer letras pequeñas, no obstante, la mayoría de los pacientes se recupera espontáneamente tras el paso de las semanas o meses.
Advertencias después del eclipse
A día de hoy, no existe un tratamiento específico demostrado que pueda revertir una retinopatía solar, ya sea por daño solar o tras la exposición a un eclipse. El hecho de que haya finalizado el eclipse y no haber sentido dolor ni molestias no garantiza que no haya habido daños en los ojos. Si durante los días siguientes aparecen síntomas como: visión borrosa, manchas o cambios en los colores hay que acudir rápidamente al oftalmólogo.
La jefa de sección de urgencias del Hospital Universitario de Donosti, Oihana Ormazabal ha hablado sobre si ha habido algún caso de daño tras el eclipse: "No hay ninguna lesión grave que se le pueda atribuir al eclipse de ayer, poca sintomatología, alguna alteración visual, gente que consulta porque no se ha protegido bien". Sin embargo, puntualiza lo siguiente: "Durante los días siguientes, puede haber síntomas, y dicen que hasta los 30. La gente tiene que vigilar que no tiene ningún síntoma visual y sucede por mala protección”.
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