DROGADICCIÓN

La cocaína rosa ya está en Urgencias: los médicos alertan de nuevas formas de consumo entre los jóvenes

El aumento del policonsumo, la irrupción de sustancias como el TUSI o el óxido nitroso y fenómenos como el chemsex están cambiando el perfil de las intoxicaciones que llegan a los hospitales españoles.

‎Dr. Miguel Galicia/ Urgenciólogo del Hospital Clinic de Barcelona en el 36 Congreso de SEMES en Donostia

‎Dr. Miguel Galicia/ Urgenciólogo del Hospital Clinic de Barcelona en el 36 Congreso de SEMES en DonostiaMiguel Riopa

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Son las tres de la madrugada de un sábado cualquiera. En la sala de observación de un servicio de Urgencias entra un paciente joven, desorientado, con alteraciones de conducta y síntomas difíciles de encajar en una intoxicación convencional. Los profesionales preguntan qué ha consumido. La respuesta ya no suele ser sencilla. Alcohol, quizá. Algo de cocaína. Tal vez una sustancia comprada por internet. Una gominola aparentemente inocente. Un globo de óxido nitroso. O una mezcla de todo ello.

La escena se repite cada vez con más frecuencia en hospitales de toda España. Y refleja una realidad que preocupa a los especialistas: las drogas cambian, los patrones de consumo evolucionan, y los servicios de Urgencias tienen que adaptarse a una velocidad que a menudo va por detrás de la aparición de nuevas sustancias.

Según el último Informe 2025 del Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones, dependiente del Ministerio de Sanidad, cerca de 17.000 episodios relacionados con el consumo de drogas y alcohol fueron atendidos en los servicios de Urgencias hospitalarios españoles. Unas cifras que reflejan una realidad que los profesionales viven cada fin de semana en hospitales de todo el país.

Pero para los sanitarios que están en primera línea, el principal cambio no está tanto en las drogas como en los hábitos de consumo. "Las drogas fundamentales son las mismas: alcohol, cannabis, cocaína y anfetaminas. Lo que ha cambiado es que ahora hay nuevasformas de presentación de los productos canábicos, nuevas anfetaminas y, sobre todo, mucho más policonsumo", explica Miguel Galicia, urgenciólogo del Hospital Clínic de Barcelona.

Y resume el problema con una frase que se repite cada fin de semana en muchos hospitales: "Es muy raro tener un enfermo intoxicado por una sola droga. La gente consume varias a la vez y clínicamente es un problema”.

Creer una cosa, tomar otra

Uno de los fenómenos que más desconcierta a los urgenciólogos es la proliferación de productos cuyo nombre poco tiene que ver con lo que realmente contienen. La llamada cocaína rosa, también conocida como TUSI, es uno de los ejemplos más llamativos. "Vemos personas que consumen TUSI o cocaína rosa, que realmente no suele contener mucha cocaína, pero sí MDMA y ketamina", explica el doctor Galicia. Pero el verdadero problema aparece cuando el propio consumidor desconoce qué está tomando. El ejemplo vuelve a ser el TUSI. "Quien llega a Urgencias te dice que ha consumido 2C-B, pero muchas veces no es verdad. Ha tomado mezclas de ketamina, MDMA, cafeína y otros compuestos".

Para los urgenciólogos, esa incertidumbre se ha convertido en una constante. Cada vez son más frecuentes los casos en los que alguien cree haber consumido una droga concreta y acaba ingiriendo una combinación completamente diferente. lo que dificulta conocer con precisión qué hay detrás de cada intoxicación.

El verdadero problema: mezclar

Si hay una palabra que resume la preocupación de los especialistas es policonsumo. Alcohol, cannabis, estimulantes, alucinógenos, fármacos o nuevas sustancias sintéticas aparecen con frecuencia mezclados en un mismo paciente. Y eso multiplica los riesgos. "Las mezclas suman problemas de salud y dificultan el diagnóstico” explica Miguel Galicia. A ello se suma el aumento de fenómenos como el chemsex, encuentros sexuales asociados al consumo de drogas durante periodos prolongados de tiempo. Cuando varias drogas interactúan al mismo tiempo, sus efectos pueden potenciarse, enmascararse o incluso contradecirse entre sí, complicando la valoración clínica y obligando a los médicos a actuar con rapidez y cautela.

Del "gas de la risa" a la sala de Urgencias

Durante años estuvo asociado a fiestas, festivales y globos que pasaban de mano en mano entre risas. Su imagen sigue vinculada a una diversión aparentemente inofensiva. Pero los servicios de Urgencias empiezan a ver la otra cara. El óxido nitroso, conocido popularmente como "gas de la risa", se ha convertido en una de los consumos emergentes que más preocupa a quienes ven sus consecuencias de cerca. "Muchos adolescentes piensan sinceramente que no tiene riesgos", advierte el doctor. Sin embargo, los urgenciólogos están detectando cada vez más pacientes con anemias o problemas neurológicos asociados a su consumo habitual. "Tenemos jóvenes que llegan con problemas para caminar, torpeza en las manos o anemias importantes”.

El alcohol: la droga más normalizada

Aunque la atención suele centrarse en las nuevas drogas, el gran protagonista de las intoxicaciones sigue siendo el de siempre: el alcohol. Está presente en más del 56% de los casos atendidos, ya sea de forma aislada o combinado con otras sustancias.

"La principal intoxicación en los servicios de Urgencias continúa siendo la intoxicación etílica, que no por ser una sustancia legal deja de tener efectos agudos sobre la salud, especialmente relacionados con accidentes de tráfico o el consumo intensivo en jóvenes", explica Guillermo Burillo, coordinador del Grupo de Trabajo de Intoxicaciones Agudas de SEMES (SEMESTOX).

Los especialistas recuerdan además que algunas drogas de consumo habitual pueden provocar complicaciones mucho más graves que una simple alteración de conducta. "Tanto la cocaína como el cannabis deben considerarse factores de riesgo vascular, de manera similar a la hipertensión o la diabetes", subraya el doctor Burillo. A este escenario se suma otro fenómeno que preocupa en los servicios de Urgencias: la sumisión química. Durante el Congreso Nacional de SEMES se ha presentado un protocolo avalado por la sociedad científica y por la Fundación Española de Toxicología Clínica (FETOC) para unificar la atención a las víctimas y mejorar la recogida precoz de muestras.

La misma pregunta

Cada nueva sustancia, cada nueva mezcla y cada nuevo patrón de consumo obliga a los urgenciólogos a mantenerse en alerta. Porque las drogas evolucionan. Y porque los pacientes también. "En los últimos diez años han aparecido centenares de sustancias que antes no existían. Algunas desaparecen tan rápido como llegaron. Otras se quedan". Pero hay algo que permanece constante: la distancia entre lo que muchos consumidores creen que están tomando y lo que realmente consumen. Muchas desaparecerán tan rápido como llegaron. Otras permanecerán durante años. Algunas terminarán convirtiéndose en un problema de salud pública. Mientras tanto, cada fin de semana, en algún hospital español, la escena habitual se repetirá: un paciente joven llegará a Urgencias.Y la primera pregunta seguirá siendo la de siempre:—¿Qué has consumido?La diferencia es que, con más frecuencia, ni siquiera él sabrá responderla.

Algunas de estas cuestiones han centrado los debates del XXXVI Congreso Nacional de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES), celebrado en Donostia-San Sebastián, donde especialistas de toda España han analizado cómo están cambiando las intoxicaciones que llegan a los hospitales y qué retos plantea una realidad cada vez más compleja para los servicios de Urgencias.

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