CEUTA
Ceuta, un mes después: 70.000 entradas, miles de migrantes aún en la calle y una crisis política y judicial
La mayoría de quienes cruzaron regresaron a Marruecos en las primeras 48 horas, pero miles permanecen todavía en la ciudad, mientras el Gobierno ha establecido un mando único, ha pedido ayuda a la UE y afronta las críticas de la oposición.

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Este domingo se cumple un mes desde que Ceuta vivió una entrada de migrantes sin precedentes. El 30 de julio, decenas de miles de personas cruzaron desde Marruecos hacia una ciudad de apenas 83.000 habitantes y apenas 18 kilómetros cuadrados. Treinta días después, la mayoría ha regresado al país vecino, pero varios miles continúan en territorio ceutí y la crisis ha pasado de la emergencia fronteriza a convertirse también en un problema humanitario, social, político y judicial.
El Gobierno cifra en más de 70.000 las personas que entraron en Ceuta durante los días 30 y 31 de julio. Entre el 90% y el 95% regresó a Marruecos durante las primeras 24 o 48 horas, según los últimos datos ofrecidos por el Ejecutivo.
Pero el balance de aquellas horas dejó también una tragedia humana. En las jornadas posteriores, los equipos de búsqueda recuperaron hasta 82 cadáveres en aguas de Ceuta de personas que habían intentado alcanzar territorio español, mientras Marruecos confirmó al menos otras 14 muertes en su lado de la frontera.
Miles de personas todavía permanecen en Ceuta
El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática y actual mando único del Gobierno para la crisis, Ángel Víctor Torres, ha situado entre 4.000 y 4.500 el número de personas que todavía pernoctan en las calles de Ceuta.
Según los datos ofrecidos este sábado por Torres, desde el 10 de agosto más de 3.200 migrantes han regresado a Marruecos mediante retorno voluntario, más de 200 han sido devueltos después de cometer actos contra la ley y más de medio centenar ha renunciado a su solicitud de asilo.
La presión ha obligado a habilitar espacios extraordinarios de acogida y ha provocado que centenares de personas hayan permanecido durante semanas en playas, explanadas y otros puntos de la ciudad.
La gestión de la crisis ha ido cambiando a lo largo del mes. El Gobierno defendió inicialmente que la rápida devolución de la inmensa mayoría de quienes habían entrado había permitido contener la emergencia. Sin embargo, la permanencia de miles de personas en Ceuta y el aumento de la tensión social llevaron al Ejecutivo a adoptar nuevas medidas durante la última semana de agosto.
El 25 de agosto, el Gobierno declaró la situación de Ceuta "de interés para la Seguridad Nacional" y puso en marcha un mando único encabezado por Ángel Víctor Torres para coordinar la respuesta de once ministerios con las autoridades de la ciudad autónoma.
El Ejecutivo busca ahora acelerar la identificación de las personas que permanecen en la ciudad, determinar cuáles pueden ser devueltas, tramitar las solicitudes de protección internacional y encontrar espacios adecuados para quienes siguen durmiendo en la calle.
España pide ayuda a Frontex, Europol y la Agencia de Asilo
La crisis también ha llegado a Bruselas. España ha solicitado formalmente el apoyo de Frontex, Europol y la Agencia de Asilo de la Unión Europea (EUAA) para reforzar el dispositivo encargado del "triaje" de las personas que todavía permanecen irregularmente en Ceuta y agilizar la tramitación de sus expedientes.
El comisario europeo de Migración, Magnus Brunner, ha confirmado que Bruselas ya trabaja sobre la petición española y ha prometido una decisión rápida. La prioridad de la Unión Europea es facilitar el retorno de quienes no tengan derecho a permanecer en territorio comunitario.
La petición llega después de semanas de contactos entre Bruselas y Madrid. El Gobierno español ha solicitado también más efectivos para el control fronterizo y asistencia europea para reforzar la vigilancia y combatir las redes dedicadas al tráfico de personas.
La tensión llega a las calles
Vecinos de distintas zonas de Ceuta han organizado manifestaciones para reclamar soluciones y denunciar las consecuencias que, aseguran, está teniendo la crisis sobre la convivencia. Este sábado, más de un centenar de personas volvieron a recorrer la ciudad coincidiendo con el primer mes de la entrada masiva.
La movilización comenzó en las Murallas Reales y llegó hasta las inmediaciones del Tarajal, donde los participantes protagonizaron una "sentada pacífica" y reclamaron "unidad". Después, parte de los manifestantes se desplazó hasta Loma Colmenar para mostrar su apoyo a los vecinos de la zona, donde se ha instalado un recurso provisional de acogida.
Las protestas se han sucedido durante las últimas semanas y también se han registrado episodios de violencia, enfrentamientos y ataques.
Un mes después, Ceuta también se ha convertido en uno de los principales frentes políticos entre el Gobierno y la oposición.
El PP acusa al Ejecutivo de haber reaccionado tarde y cuestiona qué información manejaban los servicios de inteligencia antes de la entrada del 30 de julio. Las diferentes explicaciones ofrecidas por miembros del Gobierno sobre el conocimiento previo del CNI han alimentado la controversia durante las últimas semanas.
Este sábado, Alberto Núñez Feijóo anunció que el Partido Popular se personará en la causa abierta en la Audiencia Nacional para investigar lo ocurrido.
El Gobierno rechaza esas acusaciones. Ángel Víctor Torres ha acusado a Feijóo de realizar un uso "electoral" de la crisis y ha descartado que la directora del CNI tenga que acudir al Senado.
El ministro ha defendido además la actuación del Ejecutivo y ha recordado que la rápida cooperación con Marruecos permitió que la inmensa mayoría de quienes cruzaron la frontera regresara durante las primeras 48 horas.
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