Si María Jesús da un paso más, se cae al vacío. Es la consecuencia de las obras de su vecino, que han destruido su vivienda y han provocado que ella, su marido y su hija vivan entre puntales.

Todo empezó con las obras del vecino del solar de al lado. Cuando se pusieron a excavar para construir una vivienda nueva la pared se vino abajo. La hija recuerda que oyeron un "estruendo" y cuando llegaron vieron que todo estaba en el sueño.

Entonces, el propietario de la nueva casa les dijo que les iba a ayudar, pero eso no ha sucedido. Así llevan más de un año porque ninguna de las aseguradoras se quiere hacer cargo: ni la de la excavadora, ni la del arquitecto, ni la del constructor... y los daños podrían ascender a 150.000 euros.

Ahora están a la espera de la vista judicial. Han tenido que estar durmiendo los tres en la misma habitación y lamentan: "Nos estamos acostumbrando al miedo".