El altercado se originó alrededor de las 23.45 horas del martes pasado. Según relatan los testigos que presenciaron la escena, el personal de seguridad de una discoteca de Ibiza propinó una paliza a cuatro turistas, procedentes de Reino Unido.

Todo comenzó cuando los cuatro chicos ingleses, jugadores de rugby, trataron de entrar, en un notable estado de ebriedad, de forma gratuita al local, situado en la Platja de'en Bossa.

El persona de seguridad les negó el acceso ante las condiciones en las que se encontraban. Los testigos, que se encontraban in situ, confesaron que los chicos mostraron un actitud violenta, aunque no agredieron a nadie.

Fue, entonces, cuando doce personas de seguridad se ensañaron con los chicos, indefensos, mientras estaban tirados en el suelo. Algunos testigos, incluso, señalan que les llegaron a propinar patadas en el rostro, lo que lo calificaron de "abusivo".

Pero no sólo los turistas fueron las únicas víctimas de lo ocurrido. Los puertas comenzaron a encararse y a amenazar a los jóvenes que grababan la esperpenta escena, obligándoles a borrar lo que habían grabado.

La pelea, que duró 20 minutos, terminó finalmente gracias a la intervención de la Guardia Civil. "Fue un abuso a cuatro chavales que estaban diviertiéndose", afirma uno de los testigos, quien afirma que "se ve poco para lo que fue".