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Año bisiesto

Año bisiesto: ¿Qué sentido tiene que uno de cada cuatro años tenga un día más?

Este sábado es 29 de febrero, un día que solo se da cada cuatro años para 'arreglar' el desfase horario de la Tierra. Sin embargo, esto no es tan exacto y realmente el año bisiesto no es uno cada cuatro.

En resumen

  • En España en 1582 se suprimieron 10 días para compensar

Hay dos eventos que ocurren cada cuatro años: se celebran los Juegos Olímpicos y es año bisiesto, es decir, se le añade un día más al año en el 29 de febrero.

Esto se debe a que, en realidad, cada año tiene exactamente 365,24220 días (365 días y cerca de 6 horas), duración que el calendario trata de ajustar añadiendo un día más cada cuatro años.

Los años bisiestos existen desde hace más de 2.000 años. El calendario juliano introducido por Julio César en el año 45 a.C. ya consideraba que era necesario introducir un día más al año cada cuatro años. Así, desde el tiempo de Julio César se viene aplicando la regla de hacer bisiesto uno de cada cuatro años.

No obstante, hay que ir más allá porque esta regla establecía que con un año bisiesto se tenía una duración media del año de 365,25 días, algo mayor del valor que se pretendía ajustar: 365,24220 días. Por tanto, esta regla no era suficientemente ajustada, ya que el año medio de este calendario resultaba 11 minutos y 14 segundos más largo que el asociado al movimiento de la Tierra alrededor del Sol (365,24220 días).

El calendario gregoriano es el que sigue vigente a día de hoy. La nueva regla establecía que son bisiestos los años divisibles por 4 excepto los que son divisibles por 100 (salvo que sean divisibles por 400). Según esto, fueron bisiestos los años 1600 y 2000, pero no lo fueron ni el 1700, ni el 1800 ni el 1900, por ejemplo.

Igualmente, se acordó quitar el carácter bisiesto de los fines de siglo, con lo que cada 100 años habría 24 bisiestos en lugar de 25 y se obtendría una duración media del año de 365,24 días. Esta duración era algo corta, por lo que se decidió que uno de cada cuatro fines de siglo fuera bisiesto, con lo que cada cuatro siglos se tendrían 97 años bisiestos (24+24+24+25), lo que daría lugar a una duración media del año de 365,2425 días.

La corrección se aplicó en España en 1582 y supuso la supresión de 10 días para compensar así el desajuste acumulado desde el tiempo de Julio César. Se hizo el día 4 de octubre de 1582 (un jueves) al que siguió el viernes 15 de octubre de 1582.

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