Dolor de espalda
Sentados ocho horas en la oficina: así afecta a nuestra salud pasar el día pegados a una silla
Dolor de espalda y cuello, rigidez, molestias musculares, los fisioterapeutas recomiendan introducir pausas activas y levantarse periódicamente.

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Pasamos buena parte de nuestra vida sentados. En la oficina, frente al ordenador, son habituales las jornadas de seis, siete u ocho horas prácticamente sin levantarnos de la silla. Una rutina que puede parecer inofensiva, pero que, mantenida durante meses y años, puede acabar pasando factura al cuerpo.
Los reporteros pasamos poco tiempo sentados durante nuestra jornada laboral, pero para muchos trabajadores ésta es la realidad diaria. Administrativos, programadores informáticos o empleados de oficina pasan buena parte de su jornada frente a una pantalla. En la empresa Viafirma, donde trabajan decenas de empleados de oficina, comprobamos cómo son esas largas horas frente al ordenador.
Pablo llega a las ocho de la mañana y reconoce que apenas se levanta de la silla: "Solo me levanto para ir al baño y tomar un café a media mañana. Cinco o seis horas me las puedo pasar perfectamente sentado". Sara también conoce bien las consecuencias de permanecer tantas horas sentada. Al terminar la jornada asegura que acaba "fatal, con el cuello y la espalda cargadas, las piernas hinchadas y que decir del culo, horroroso"
El cuerpo no está diseñado para permanecer tantas horas quieto
El problema no es únicamente estar sentado, sino hacerlo durante periodos prolongados y, además, mantener posturas inadecuadas. Adelantar la cabeza hacia la pantalla, encoger los hombros, encorvar la espalda o trabajar con el monitor demasiado bajo puede generar una sobrecarga muscular que, con el tiempo, se traduce en dolor y rigidez.
A esto se suma la falta de movimiento. Si después de ocho horas en la oficina nos desplazamos en coche, utilizamos el ascensor y terminamos el día en el sofá, reducimos todavía más las oportunidades que tiene nuestro cuerpo para moverse.
Las molestias pueden comenzar como un simple dolor al final de la jornada y terminar convirtiéndose en un problema persistente. Entre las dolencias asociadas a este tipo de hábitos se encuentran el dolor lumbar y cervical, la rigidez muscular y determinadas lesiones por sobrecarga.
¿Qué es el "síndrome del culo de oficinista"?
Una de las expresiones que ha ganado popularidad para describir los efectos de pasar demasiado tiempo sentado es el llamado "síndrome del culo de oficinista", también conocido como "amnesia glútea" o "síndrome del trasero muerto".
El término hace referencia a una disminución de la activación de los músculos de los glúteos después de permanecer mucho tiempo sentados. La presión mantenida y la falta de movimiento pueden contribuir a que estos músculos trabajen menos. Puede aparecer sensación de rigidez o molestias en los glúteos, las caderas o la zona lumbar, aunque estos síntomas pueden tener múltiples causas y no deben atribuirse automáticamente a este síndrome.
Levantarse cada cierto tiempo, una de las claves
Jesús, fisioterapeuta, muestra algunos ejercicios sencillos que pueden realizarse durante la jornada para movilizar las principales zonas afectadas. Entre ellos, estirar el cuello hacia ambos lados, llevar los brazos hacia la nuca para movilizar la parte superior del cuerpo o realizar un estiramiento de glúteos colocando una pierna sobre la otra. Pero hay un gesto todavía más sencillo: levantarse.
Interrumpir periódicamente el tiempo que permanecemos sentados, caminar unos minutos y cambiar de postura ayuda a introducir movimiento en una jornada marcada por la silla. También puede ser útil aprovechar acciones cotidianas, como subir por las escaleras, caminar mientras hablamos por teléfono o alternar el trabajo sentado con periodos de pie.
Pequeños cambios durante la jornada
La recomendación es evitar permanecer muchas horas seguidas en la misma posición. Levantarse, caminar y realizar pequeñas pausas activas puede ayudar a reducir la rigidez y las molestias asociadas a la inactividad prolongada.
Además, es importante cuidar la ergonomía del puesto de trabajo: mantener los pies apoyados en el suelo, procurar que las rodillas formen aproximadamente un ángulo de 90 grados, colocar la pantalla a una altura adecuada y mantener la espalda apoyada.
Ocho horas sentados pueden parecer una rutina inevitable para muchos trabajadores, pero no tienen por qué ser ocho horas sin moverse. A veces, para cuidar la espalda, el cuello y los músculos, basta con algo tan sencillo como levantarse de la silla.
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