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¿Es recomendable mezclar dos vacunas del COVID-19 diferentes?

Diferentes ensayos estudian los efectos que puede haber al mezclar dos compuestos de distintas vacunas.

La incertidumbre con la paralización de AstraZeneca está en 'crescendo' a nivel mundial. Dos millones de personas han recibido ya la primera dosis en España y los expertos han informado de que aunque ya gozan de un buen nivel de protección, hay que darles la segunda aunque sea dilatando la pauta.

El Ministerio de Sanidad y su ministra Carolina Darias, ha avanzado que las posibilidades que se barajan es dejarles con la primera, que ya tiene un nivel de eficacia del 70 %, o completar la pauta con otra marca si los estudios en marcha en Reino Unido sobre la combinación de Pfizer y AstraZeneca confirman la seguridad y eficacia de esta opción. Los expertos defienden que combinar dos fármacos dará mayor elasticidad a la vacunación.

La Universidad de Oxford, creadora de la vacuna, apuesta por mezclar vacunas diferentes y este miércoles anunciaba sus ensayos para probar la combinación de su fármaco con el de Moderna y el de Novavax. Este último, de origen estadounidense.

Matthew Snape, profesor de pediatría y vacunología de la universidad, además de ser el responsable de este ensayo, explica que "Si podemos demostrar que estos planes de combinación generan una respuesta inmune que sea tan buena como la de las estrategias normales y sin un aumento significativo de las reacciones a la vacuna, esto podría permitir que más personas completaran la inmunización contra la covid en menos tiempo". Snape da otro argumento a favor de la mezcla: "Podría crear resiliencia dentro del sistema en el caso de falta de disponibilidad de cualquiera de las vacunas en us". La idea de Snape y su equipo es reclutar a 1.050 personas mayores de 50 años que aún no hayan sido vacunadas o que solo hayan recibido una dosis. Probarán todas las combinaciones posibles y analizarán sus defensas, en concreto la producción de anticuerpos neutralizantes.

Variarán la pauta temporal. Inyectando a algunos la segunda dosis a las 8 semanas y otros a las 12, asegurando que "los primeros resultados los tendremos en verano". Además, AstraZeneca ya ha iniciado ensayos junto al Centro Nacional de Epidemiología y Microbiología Gamaleya, el creador del la Sputnik V. El plan de este ensayo es diferente y lo que busca es mezclar ambas vacunas en voluntarios de Rusia, Bielorrusia y Azerbaiyán pero con mayores de 18 años y hasta finales de año no tendrán resultados.

Pero no se puede esperar tanto. Por ello, algunos gobiernos han decidido adelantarse a estos ensayos y llevarlos a la vida real. Francia fue el primer país en decir que aquellos que necesitaran la segunda dosis de AstraZeneca sería vacunado con otra dosis de alguna de las otras vacunas disponibles, y pocos días después le siguió Alemania. Y es que medio millón de franceses, la mayoría sanitarios, se quedaron a la espera de la segunda inyección y en Alemania, 2,2 millones de alemanes de menos de 60 años serán inoculados para completar la pauta con la fórmula de Pfizer o con la de Moderna. La OMS ha recomendado no dar este paso ante la ausencia de datos sobre sus posibles riesgos y su efectividad contra el covid.

Aún así todas las vacunas aprobadas apuntan a una espícula del virus, por lo que facilita la combinación. Y Jaime Jesús Pérez, vocal de la Asociación Española de Vacunología (AEV), ha declarado que "Para determinar la intercambiabilidad entre vacunas diferentes, el antígeno debe ser el mismo o muy similar y que la tecnología sea parecida”. Todas las vacunas apuntan a las espículas de su superficie que el coronavirus usa para engancharse a las células humanas. Lo segundo es más complicado: la vacuna de Oxford usa un vector viral como medio para llegar a la célula, las de Moderna y Pfizer son de ARN mensajero y la de Novavax es la primera que está basada en proteínas modificadas. Por lo que como explica Jaime, "no hay datos sobre su intercambiabilidad".

Todavía sin datos no se conoce cómo afectará mezclar dos vacunas, y tampoco se sabe si esto podrá provocar reacciones a los ciudadanos. A pesar de todo, Ian Jones, el virólogo de la Universidad de Reading en Reino Unido, piensa y declara que no debería haber problemas dado que"siempre que se haya determinado que cada vacuna es segura en un ensayo independiente, no existe ningún riesgo al combinarlas. En teoría, como el único componente común es la proteína S solo debería de reforzar la inmunidad contra ella":

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